sábado, 16 de junio de 2018

Los diamantes que explican la misteriosa luz que emana de la Vía Láctea

Los diamantes que explican la misteriosa luz que emana de la Vía Láctea

El misterio desconcertó a astrónomos durante décadas.


Redacción BBC News Mundo 13 junio 2018

Durante años han registrado ondas tenues que emanan de sistemas estelares en la Vía Láctea. Estas ondas, denominadas Emisión Anómala de Microondas (AME, por sussiglas en inglés), proceden de varias regiones del espacio, pero jamás se había explicado cuál es su fuente. Luego de años de especulaciones, un equipo de investigadores liderado por Jane Greaves, de la Escuela de Física y Astronomía de la Universidad de Cardiff, en Gales (Reino Unido), finalmente asegura tener la respuesta. "En un método de Sherlock Holmes con el que se eliminan otras causas, podemos decir con confianza que el mejor y posible único candidato capaz de producir este brillo de microondas es la presencia de nanodiamantes, miles de veces más pequeños que un grano de arena, alrededor de estas estrellas de nueva formación", agregó Greaves. Clic AQUÍ para seguir leyendo y ver las imágenes.

ALMA descubre un trío de planetas jóvenes alrededor de una estrella recién nacida

ALMA descubre un trío de planetas jóvenes alrededor de una estrella recién nacida

Nueva técnica para encontrar planetas más jóvenes en nuestra galaxia

13 de Junio de 2018
Dos equipos independientes de astrónomos han utilizado ALMA para obtener pruebas convincentes de que hay tres jóvenes planetas orbitando alrededor de la estrella HD 163296. Usando una nueva técnica de búsqueda de planetas, los astrónomos identificaron tres perturbaciones en el disco de gas que hay alrededor de la joven estrella: se trata de la evidencia más fuerte hallada hasta el momento de que está siendo orbitada por tres planetas recién formados. Son considerados los primeros planetas descubiertos con ALMA.
El conjunto ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) ha transformado nuestra comprensión de los discos protoplanetarios, las fábricas de planetas cargadas de polvo y gas que rodean a estrellas jóvenes. Los anillos y los huecos de estos discos proporcionan interesantes indicios de la presencia de protoplanetas [1]. Sin embargo, otros fenómenos también podrían explicar estas características.
Pero ahora, usando una nueva técnica de búsqueda de planetas que identifica patrones inusuales en el flujo de gas dentro de un disco de formación de planetas alrededor de una estrella joven, dos equipos de astrónomos han confirmado, de manera independiente, la existencia de diferentes características distintivas que señalan la presencia de planetas recién formados orbitando a una estrella muy joven [2].
Medir el flujo de gas dentro de un disco protoplanetario nos proporciona mucha más seguridad sobre la presencia de planetas alrededor de una estrella joven”, afirma Christophe Pinte, de la Universidad de Monash (Australia) y autor principal de uno de los dos artículos. “Esta técnica ofrece una prometedora nueva vía para comprender cómo se forman los sistemas planetarios”.
Para hacer sus respectivos descubrimientos, cada equipo analizó observaciones de ALMA de HD 163296, una joven estrella situada a unos 330 años luz de la Tierra, en la constelación de Sagitario (el arquero) [3].
Esta estrella tiene casi dos veces la masa del Sol, pero solo 4 millones de años de edad (una milésima parte de la edad del Sol).
Analizamos el movimiento localizado a pequeña escala del gas en los discos protoplanetarios de la estrella. Este nuevo enfoque podría descubrir algunos de los planetas más pequeños de nuestra galaxia, todo gracias a las imágenes de alta resolución de ALMA”, dijo Richard Teague,  astrónomo de la Universidad de Michigan y autor principal del segundo artículo.
En lugar de centrarse en el polvo del interior del disco, del cual se obtuvieron ya imágenes muy definidas gracias a observaciones anteriores de ALMA, los astrónomos estudiaron el gas de monóxido de carbono (CO) repartido por el disco. Las moléculas de CO emiten una luz muy peculiar en la longitud de onda milimétrica, un rango que ALMA puede observar con gran detalle. Sutiles cambios en la longitud de onda de esta luz debido al efecto Doppler revelaron los movimientos del gas en el disco.
El equipo dirigido por Teague identificó dos planetas situados aproximadamente a 12.000 millones y 21.000 millones de kilómetros de la estrella. El otro equipo, liderado por Pinte, identificó un planeta a aproximadamente 39.000 millones de kilómetros de la estrella [4].
Los dos equipos utilizaron variantes de la misma técnica, que busca anomalías en el flujo del gas (según revelan los cambios en las longitudes de onda de la emisión de CO), lo cual indica que el gas está interactuando con un objeto masivo [5].
La técnica utilizada por Teague, que derivó variaciones promedio en el flujo de gas muy  pequeñas (un pequeño porcentaje), reveló el impacto de varios planetas en los movimientos de gas cerca de la estrella. La técnica utilizada por Pinte, que mide el flujo del gas de forma más directa, se adapta mejor al estudio de la parte externa del disco. Permitió a los autores localizar con mayor precisión el tercer planeta, pero se limita a grandes desviaciones del flujo, mayores que un 10%.
En ambos casos, los investigadores identificaron las áreas donde el flujo del gas no coincide con su entorno, algo parecido a los remolinos que se forman alrededor de una roca en un río. Analizando cuidadosamente ese movimiento, podían ver claramente la influencia de cuerpos planetarios con masas similares a la de Júpiter.
Esta nueva técnica permite a los astrónomos hacer una estimación más precisa de las masas protoplanetarias y es menos probable obtener falsos positivos. “Estamos poniendo a ALMA en la vanguardia del campo de la detección de planetas”, afirma el coautor Ted Bergin, de la Universidad de Michigan.
Ambos equipos seguirán refinando este método y lo aplicarán en otros discos, donde esperan entender mejor cómo se forman las atmósferas y qué elementos y moléculas participan en el proceso de nacimiento de un planeta.

Notas

[1] Aunque se han descubierto miles de exoplanetas en las últimas dos décadas, la detección de protoplanetas se mantiene a la vanguardia de la ciencia y no ha habido detecciones claras hasta ahora. Las técnicas utilizadas actualmente para encontrar exoplanetas en sistemas planetarios completamente formados (como medir el bamboleo de una estrella o la atenuación de la luz de las estrellas debido a un planeta en tránsito) no se prestan a la detección de protoplanetas.
[2] El movimiento del gas alrededor de una estrella en ausencia de planetas tiene un patrón muy simple y predecible (rotación Kepleriana) que es casi imposible de alterar tanto local como coherentemente, por lo que sólo la presencia de un objeto relativamente masivo puede crear tales perturbaciones.
[3] Las impresionantes imágenes de ALMA de HD 163296 y de otros sistemas similares han revelado interesantes patrones de anillos concéntricos y de huecos dentro de los discos protoplanetarios. Estos huecos pueden ser evidencia de que los protoplanetas están socavando y expulsando el polvo y el gas de sus órbitas, e incorporándolo parcialmente a sus propias atmósferas. Un estudio previo del disco de esta estrella en particular muestra que los huecos en el polvo y el gas se superponen, lo que sugiere que en esa zona se han formado al menos dos planetas.
Sin embargo, estas observaciones iniciales sólo proporcionaron indicios y no han podido utilizarse para estimar con precisión las masas de los planetas.
[4] Esto equivale a 80, 140 y 260 veces la distancia entre la Tierra y el Sol.
[5] Esta técnica es similar a la que condujo al descubrimiento del planeta Neptuno en el siglo XIX. En ese caso, se detectaron anomalías en el movimiento del planeta Urano debidas al efecto gravitatorio de un cuerpo desconocido, que posteriormente, en 1846, fue descubierto visualmente y resultó ser el octavo planeta del Sistema Solar.
La técnica utilizada por el equipo de Pinte para determinar la presencia del planeta se basa en un estudio titulado Planet formation signposts: observability of circumplanetary disks via gas kinematics (Señales de formación de planetas: posibilidades de observación de discos circumplanetarios a través de la cinemática del gas) por Pérez et al., publicado en la revista Astrophysical Journal Letters en 2015.

Información adicional

Este trabajo de investigación se ha presentado en dos artículos científicos que aparecen en la misma edición de la revista Astrophysical Journal Letters. El primero tiene como título “Kinematic evidence for an embedded protoplanet in a circumstellar disc”, por C. Pinte et al. y el segundo “A Kinematic Detection of Two Unseen Jupiter Mass Embedded Protoplanets”, por R. Teague et al.
El equipo de Pinte está formado por: C. Pinte (Universidad de Monash, Clayton, Victoria, Australia; Univ. Grenoble Alpes, CNRS, IPAG, Grenoble, Francia); D. J. Price (Universidad de Monash, Clayton, Victoria, Australia); F. Ménard (Univ. Grenoble Alpes, CNRS, IPAG, Grenoble, Francia); G. Duchêne (Universidad de California, Berkeley California, EE.UU.; Univ. Grenoble Alpes, CNRS, IPAG, Grenoble, Francia); W.R.F. Dent (Observatorio Conjunto ALMA Observatory, Santiago, Chile); T. Hill (Observatorio Conjunto ALMA, Santiago, Chile); I. de Gregorio-Monsalvo (Observatorio Conjunto ALMA, Santiago, Chile); A. Hales (Observatorio Conjunto ALMA, Santiago, Chile; Observatorio Nacional de Radioastronomía, Charlottesville, Virginia, EE.UU.) y D. Mentiplay (Universidad de Monash, Clayton, Victoria, Australia).
El equipo de Teague está compuesto por: Richard D. Teague (Universidad de Michigan, Ann Arbor, Michigan, EE.UU.); Jaehan Bae (Departamento de Magnetismo Terrestre, Institución Carnegie para la Ciencia, Washington, DC, EE.UU.); Edwin A. Bergin (Universidad de Michigan, Ann Arbor, Michigan, EE.UU.); Tilman Birnstiel (Observatorio de la Universidad, Universidad de Múnich Ludwig Maximilian, Múnich, Alemania) y Daniel Foreman- Mackey (Centro de Astrofísica Computacional, Instituto Flatiron, Nueva York, EE.UU.).
El conjunto ALMA, (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) es una instalación astronómica internacional fruto de la colaboración entre ESO, la Fundación Nacional para la Ciencia de EE.UU. (NSF, National Science Foundation) y los Institutos Nacionales de Ciencias Naturales de Japón (NINS, National Institutes of Natural Sciences) en cooperación con la República de Chile. ALMA está financiado por ESO en nombre de sus países miembros; por la NSF en cooperación con el Consejo Nacional de Investigación de Canadá (NRC, National Research Council) y el Consejo Nacional de Ciencias de Taiwán (NSC, National Science Council), y por el NINS en cooperación con la Academia Sinica (AS) de Taiwán y el Instituto de Astronomía y Ciencias Espaciales de Corea (KASI, Korea Astronomy and Space Science Institute). La construcción y operaciones de ALMA están lideradas por ESO en nombre de sus países miembros; por el Observatorio Nacional de Radioastronomía (NRAO, National Radio Astronomy Observatory), gestionado por Associated UniversitiesInc.(AUI), en América del Norte; y por el Observatorio Astronómico Nacional de Japón (NAOJ, National Astronomical Observatory of Japan) en Asia Oriental. El Observatorio Conjunto ALMA (Joint ALMA Observatory, JAO) proporciona al proyecto la unificación tanto del liderazgo como de la gestión de la construcción, puesta a punto y operaciones de ALMA.
ESO es la principal organización astronómica intergubernamental de Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con el respaldo de quince países: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, el Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza, junto con el país anfitrión, Chile. ESO desarrolla un ambicioso programa centrado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos. ESO también desarrolla un importante papel al promover y organizar la cooperación en investigación astronómica. ESO opera en Chile tres instalaciones de observación únicas en el mundo: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope, el observatorio óptico más avanzado del mundo, y dos telescopios de rastreo. VISTA (siglas en inglés de Telescopio de Rastreo Óptico e Infrarrojo para Astronomía) trabaja en el infrarrojo y es el telescopio de rastreo más grande del mundo, y el VST (VLT Survey Telescope, Telescopio de Rastreo del VLT) es el telescopio más grande diseñado exclusivamente para rastrear el cielo en luz visible. ESO es el socio europeo de un revolucionario telescopio, ALMA, actualmente el mayor proyecto astronómico en funcionamiento del mundo. Además, cerca de Paranal, en Cerro Armazones, ESO está construyendo el ELT (Extremely Large Telescope), el telescopio óptico y de infrarrojo cercano de 39 metros que llegará a ser “el ojo más grande del mundo para mirar el cielo”.
Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.

El 
nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

Enlaces

Contactos

José Miguel Mas Hesse
Centro de Astrobiología (INTA-CSIC)
Madrid, España
Tlf.: (+34) 91 813 11 96
Correo electrónico: mm@cab.inta-csic.es
Christophe Pinte
Monash University
Clayton, Victoria, Australia
Tlf.: +61 4 90 30 24 18
Correo electrónico: christophe.pinte@univ-grenoble-alpes.fr
Richard Teague
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Ann Arbor, Michigan, USA
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Calum Turner
ESO Assistant Public Information Officer
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Correo electrónico: calum.turner@eso.org
Esta es una traducción de la nota de prensa de ESO eso1818.

sábado, 9 de junio de 2018

Hallan más objetos misteriosos cerca del gran agujero negro de Vía Láctea

Hallan más objetos misteriosos cerca del gran agujero negro de Vía Láctea

Ocultos detrás de una cortina de polvo, se mueven extremadamente rápido. Parecen nubes de gas, pero se comportan como estrellas


ABC Ciencia Madrid Actualizado:07/06/2018 22:50h

Astrónomos de la Universidad de California en Los Ángeles han descubierto varios objetos extraños cerca de Sagitario A*, el gran agujero negro central de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Lo que realmente asombra a los científicos es que estos misteriosos cuerpos, cuya identidad real está oculta detrás de una cortina de polvo, parecen nubes de gas, pero se comportan como estrellas.
Clic AQUÍ para seguir leyendo, ver la imagen  y el gráfico explicativo.

Curiosity descubre nuevas posibles huellas de vida en Marte

Curiosity descubre nuevas posibles huellas de vida en Marte


El rover de la NASA ha permitido detectar moléculas orgánicas en rocas muy antiguas y averiguar que la cantidad de metano de la atmósfera del planeta rojo varía estacionalmente. Ambos fenómenos pueden tener origen biológico o geológico



Abc Ciencia @abc_ciencia MADRID Actualizado:08/06/2018 17:15h



El rover Curiosity, de la NASA, ha permitido detectar nuevas posibles huellas de que hay o de que hubo vida en Marte. En dos artículos publicados este jueves en Science los investigadores han anunciado el descubrimiento de moléculas orgánicas en rocas sedimentarias de 3.000 millones de años de edad y situadas a solo unos centímetros de la superficie. También han demostrado la existencia de un ciclo estacional en la cantidad de metano de la atmósfera. Ambos hallazgos no esclarecen si estos fenómenos tienen un origen geológico o biológico, pero suponen un avance en la comprensión del funcionamiento del planeta y su posible habitabilidad, tanto presente como pasada. Clic AQUÍ para seguir leyendo y ver el vídeo.

Más información: http://www.bbc.com/mundo/noticias-44408239

viernes, 1 de junio de 2018

Detectadas seis galaxias sin estrellas

Detectadas seis galaxias sin estrellas

Los astrónomos han logrado cazarlas justo antes de que se formen sus astros


ELSA VELASCO 29/05/2018 00:05 | Actualizado a 30/05/2018 12:08

Los astrónomos las conocen como galaxias oscuras y, según varias teorías, son el embrión de todas las galaxias del Universo. Según los modelos, todas ellas empiezan como una acumulación de gas hidrógeno, que se va condensando por la gravedad hasta llegar a un punto crítico en el que los átomos se unen para dar a luz a las estrellas. Sin embargo, la naturaleza de las galaxias oscuras hace que sea difícil confirmar esta teoría: al carecer de astros, no emiten luz en el espectro óptico, por lo que son prácticamente invisibles.Las galaxias oscuras son los embriones de todas las galaxias del Universo, pero son difíciles de detectar. Clic AQUÍ para seguir leyendo y ver la imagen.

Un vecindario abarrotado

Un vecindario abarrotado

30 de Mayo de 2018
Con su intenso brillo, situada a unos 160.000 años luz de distancia, la nebulosa de la Tarántula es el objeto más destacado de la Gran Nube de Magallanes, una galaxia satélite de nuestra Vía Láctea. El telescopio de rastreo del VLT, en el Observatorio Paranal de ESO, en Chile, ha obtenido imágenes muy detalladas de esta región y sus ricos alrededores. Revelan un paisaje cósmico de cúmulos de estrellas, nubes de gas que brillan intensamente y los dispersos restos de explosiones de supernova. Esta es la imagen más nítida obtenida jamás de todo este campo.
Aprovechando las capacidades del VST (Telescopio de rastreo del VLT), instalado en el Observatorio Paranal de ESO (Chile), los astrónomos han captado esta nueva imagen, muy detallada, de la nebulosa de la Tarántula junto con numerosas nebulosas y cúmulos de estrellas vecinos. La Tarántula, también conocida como 30 Doradus, es la región de formación estelar más brillante y más energética del Grupo Local de galaxias.
La nebulosa de la Tarántula, en la parte superior de esta imagen, se extiende a lo largo de más de 1000 años luz y se encuentra en la constelación de Dorado (el delfín) en el extremo sur cielo. Esta impresionante nebulosa es parte de la Gran Nube de Magallanes, una galaxia enana con un tamaño de cerca de 14 000 años luz. La Gran Nube de Magallanes es una de las galaxias más cercanas a la Vía Láctea.
En el centro de la nebulosa de la Tarántula se encuentra un gigantesco y joven cúmulo estelar llamado NGC 2070, una región de estallidos de formación estelar cuyo denso núcleo, R136, contiene algunas de las estrellas más masivas y luminosas conocidas. El primero en registrar el brillante resplandor de la nebulosa de la Tarántula fue el astrónomo francés Nicolas Louis de Lacaille, en 1751.
Otro cúmulo estelar en la nebulosa de la Tarántula, mucho más antiguo, es Hodge 301, en el que se estima que, al menos 40 estrellas, han estallado como supernovas, expandiendo gas en toda la región. Un ejemplo de remanente de supernova es la superburbuja SNR N157B, que incluye el cúmulo estelar abierto NGC 2060. El primero en observar este cúmulo fue el astrónomo británico John Herschel, en 1836, quien utilizó un telescopio reflector de 18,6 pulgadas en el cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica. En las afueras de la nebulosa de la Tarántula, en la parte inferior derecha, es posible identificar la ubicación de la famosa supernova SN 1987A [1].
A la izquierda de la nebulosa de la Tarántula se puede ver un brillante cúmulo estelar abierto, llamado NGC 2100, que muestra una brillante concentración de estrellas azules rodeadas de estrellas rojas. Este cúmulo fue descubierto en 1826 por el astrónomo escocés James Dunlop mientras trabajaba en Australia y utilizó un telescopio reflector de 9 pulgadas (23 centímetros) que él mismo había construido.
En el centro de la imagen se encuentra el cúmulo estelar y nebulosa de emisión NGC 2074, otra región de formación de estrellas masivas descubierta por John Herschel. Echando un vistazo más de cerca podemos distinguir una estructura de polvo oscuro en forma de caballito de mar, el "Caballito de mar de la Gran Nube de Magallanes". Se trata de una gigantesca estructura en forma de pilar con una longitud de aproximadamente 20 años luz —casi cuatro veces la distancia entre el Sol y la estrella más cercana, Alfa Centauri—. La estructura está condenada a desaparecer en el próximo millón de años: a medida que siguen formándose estrellas en el cúmulo, la luz y los vientos que estas emiten eliminarán lentamente los pilares de polvo.
Esta imagen ha sido obtenida gracias a la cámara de 256 megapíxeles OmegaCAM, especialmente diseñada para el VST. La imagen se ha creado a partir de imágenes de OmegaCAM obtenidas con cuatro filtros coloreadas diferentes, incluyendo uno diseñado para aislar el brillo rojo del hidrógeno ionizado [2].

Notas

[1] SN 1987A fue la primera supernova observada con telescopios modernos y la más brillantes desde la estrella de Kepleren 1604. SN 1987A fue tan intensa que, tras su descubrimiento el 23 de febrero de 1987, ardió con la potencia de 100 millones de soles durante varios meses.
[2] La línea de emisión H-alfa es una línea espectral roja que se crea cuando el electrón del interior de un átomo de hidrógeno pierde energía. Esto sucede en el hidrógeno que se encuentra alrededor de estrellas jóvenes calientes cuando el gas se ioniza por la intensa radiación ultravioleta y, posteriormente, los electrones se recombinan con los protones para formar átomos de nuevo. La capacidad de OmegaCAM para detectar esta línea permite a los astrónomos caracterizar la física de nubes moleculares gigantes donde se forman nuevas estrellas y planetas.

Información adicional

ESO es la principal organización astronómica intergubernamental de Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con el respaldo de quince países: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, el Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza, junto con el país anfitrión, Chile. ESO desarrolla un ambicioso programa centrado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos. ESO también desarrolla un importante papel al promover y organizar la cooperación en investigación astronómica. ESO opera en Chile tres instalaciones de observación únicas en el mundo: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope, el observatorio óptico más avanzado del mundo, y dos telescopios de rastreo. VISTA (siglas en inglés de Telescopio de Rastreo Óptico e Infrarrojo para Astronomía) trabaja en el infrarrojo y es el telescopio de rastreo más grande del mundo, y el VST (VLT Survey Telescope, Telescopio de Rastreo del VLT) es el telescopio más grande diseñado exclusivamente para rastrear el cielo en luz visible. ESO es el socio europeo de un revolucionario telescopio, ALMA, actualmente el mayor proyecto astronómico en funcionamiento del mundo. Además, cerca de Paranal, en Cerro Armazones, ESO está construyendo el ELT (Extremely Large Telescope), el telescopio óptico y de infrarrojo cercano de 39 metros que llegará a ser “el ojo más grande del mundo para mirar el cielo”.
Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.

El 
nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

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sábado, 26 de mayo de 2018

Un asteroide lleva millones de años viajando en dirección contraria

Un asteroide lleva millones de años viajando en dirección contraria

Un estudio desvela el origen del misterioso objeto 2015 BZ509



Mientras lee estas líneas, un asteroide de tres kilómetros de diámetro atraviesa el espacio a 43.000 metros por segundo en dirección contraria a todos los planetas y la inmensa mayoría de asteroides conocidos. En nuestro Sistema Solar, los planetas y el 99,9% de los asteroides giran en la misma dirección en torno al Sol, en sentido contrario a las agujas del reloj. Por ejemplo, Júpiter comparte su órbita con unos 6.000 asteroides troyanos que avanzan todos en el mismo sentido. El asteroide 2015 BZ509, descubierto en 2015, es el único conocido que se desplaza en dirección contraria a ese planeta y su ejército de asteroides. El año pasado, cuando se confirmó su trayectoria retrógrada usando el Gran Telescopio Binocular de Arizona, se pensó que no sobreviviría mucho tiempo debido al riesgo de colisión, pero las simulaciones realizadas por el equipo de Paul Wiegert, de la Universidad del Oeste de Ontario (Canadá), confirmó que este renegado seguirá intacto su peculiar camino durante millones de años (ver vídeo). Clic AQUÍ para seguir leyendo y ver los vídeos.