viernes, 3 de julio de 2026

Galaxias formadas en línea recta y sin materia oscura

Galaxias formadas en línea recta y sin materia oscura


CYT, 01.07.2026

La galaxia enana NGC 1052-DF9, ubicada a 45 millones de años-luz de la Tierra y que en su día fue tomada erróneamente por un agujero negro supermasivo, se formó en línea recta junto a otras 9 galaxias
Ya se había demostrado anteriormente que otras dos galaxias del conjunto, NGC 1052-DF2 y NGC 1052-DF4, carecen de materia oscura. Ahora, DF9 se ha incorporado a esta lista de galaxias sin materia oscura. La investigación en la que se ha descubierto la carencia de materia oscura en NGC 1052-DF9 la ha realizado un equipo encabezado por Michael Keim, de la Universidad Yale en New Haven, Connecticut, Estados Unidos. [...] 
Los investigadores midieron el movimiento de las estrellas dentro de NGC 1052-DF9 para determinar su masa. Descubrieron que esta galaxia tiene una masa equivalente a la de 100 millones de estrellas como el Sol, lo cual coincide con la masa estimada de la materia visible de la galaxia. Si NGC 1052-DF9 tuviera además la cantidad de materia oscura que por proporción le toca, su masa total sería equivalente a la de más de diez mil millones de estrellas como el Sol. En definitiva, no hay materia oscura, o si la hay es en cantidades ínfimas.

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"Más allá del límite": la grave amenaza para el cielo nocturno que suponen un millón de satélites y espejos en el espacio

"Más allá del límite": la grave amenaza para el cielo nocturno que suponen un millón de satélites y espejos en el espacio


1 de Julio de 2026

Un nuevo estudio del Observatorio Europeo Austral (ESO) ha concluido que las propuestas actuales para lanzar más de 1,7 millones de satélites en órbita, incluidos los extremadamente brillantes, tendrían "consecuencias devastadoras para la astronomía". Según el estudio, para salvaguardar nuestra capacidad de observar el cielo nocturno con telescopios modernos, no deberían orbitar la Tierra más de 100 000 satélites tenues, es decir, por debajo de lo que puede detectar el ojo humano a simple vista. El estudio es el primero en calcular hasta qué punto las grandes y brillantes constelaciones de satélites —que también han suscitado preocupación sobre sus impactos en la salud y el medio ambiente— afectarían a las observaciones astronómicas al restarle oscuridad al cielo nocturno.

Desde 2019, el número de satélites en órbita terrestre ha aumentado rápidamente, hasta superar actualmente los 14.000 [1] (entre los que predominan los satélites de telecomunicaciones Starlink, de SpaceX). Las propuestas de satélites también han aumentado, tanto en número como en posible impacto. "Hasta ahora lo hemos conseguido, pero está empeorando", subraya Olivier Hainaut, quien ha participado en el desarrollo de recomendaciones para mitigar el impacto de las constelaciones de satélites en la astronomía. Aunque empresas como SpaceX han tomado medidas para hacer que sus satélites sean menos brillantes, las propuestas actuales de satélites están yendo "más allá del límite" de lo que la astronomía puede soportar, afirma. Hainaut, astrónomo en ESO desde hace más de 30 años, es autor del estudio revisado por pares sobre los impactos de las constelaciones de satélites, publicado hoy y aceptado para su publicación en Astronomy & Astrophysics.

SpaceX planea enviar un millón más de satélites a órbita para centros de datos espaciales, lo que alteraría significativamente la apariencia del cielo. El nuevo estudio muestra que, durante una gran parte de cada noche, cientos de satélites serían visibles y, en ciertos momentos, hasta varios miles, similar al número de estrellas que podrían observarse a simple vista bajo buenas condiciones. Otras constelaciones de satélites previstas, como el Cinnamon, de E-Space, y el CTC-1 y 2, de China, añadirían cientos de miles de satélites más en órbita, agravando el problema.

La empresa Reflect Orbital, una start-up estadounidense, pretende lanzar una constelación de satélites muy grandes en forma de espejo para proporcionar luz solar por la noche, con haces reflejados que se extienden al menos cinco kilómetros sobre la superficie terrestre. Tienen la intención de comenzar este año con un satélite prototipo en órbita, aumentando su población de satélites a 50.000 para 2035. Estos satélites serían los más brillantes jamás puestos en órbita, con consecuencias dañinas para los cielos oscuros en la Tierra. Los cálculos de Hainaut muestran que toda la constelación llenaría el cielo nocturno con cientos de satélites muy visibles. Visto desde dentro de un haz reflejado, el satélite que emite la luz solar parecería cuatro veces más brillante que la Luna llena. Incluso si ningún satélite apuntara su haz directamente a un observador, cada uno sería tan brillante como el planeta Venus, la 'estrella del alba'. Desde una ciudad contaminada por la luz, como Múnich (Alemania), estos cientos de satélites serían las únicas 'estrellas' visibles en el cielo nocturno.

Estas propuestas, combinadas con otras consideradas en el estudio, iluminarían drásticamente el cielo nocturno, dificultando la capacidad de la humanidad para observar objetivos cósmicos tenues, incluyendo galaxias lejanas, algunos planetas similares a la Tierra alrededor de otras estrellas e incluso asteroides potencialmente peligrosos para la Tierra.

Senderos brillantes y cielos más claros

Hainaut explica que "los satélites, iluminados por el Sol, son mucho más brillantes que galaxias lejanas. Cuando un satélite cruza lo que observamos, deja una estela brillante en nuestra imagen, arruinando la observación de lo que sea que esté detrás."

Para calcular el impacto de este y otros efectos de las constelaciones de satélites en las observaciones astronómicas, Hainaut simuló las posiciones, el movimiento y el brillo de todas las constelaciones de satélites presentes y planificadas para el futuro.

Hainaut estudió la megaconstelación de satélites de SpaceX, revelando que, en observaciones nocturnas de dos horas obtenidas con el VLT (Very Large Telescope) de ESO (en el Observatorio Paranal, en Chile), aparecían decenas de estelas en cada imagen, representando pérdidas de campo de visión de hasta un 28% [2]. Esto supone que los satélites serían lo suficientemente tenues como para no verlos a ojo bajo buenas condiciones. Si fueran un poco más brillantes, algunos instrumentos se verían aún más afectados: por ejemplo, para una cámara como la del Observatorio Vera C. Rubin, de la Fundación Nacional de Ciencias de EE. UU., esto haría inutilizables la mayoría de sus imágenes durante varias horas cada noche [3].

Las simulaciones de Hainaut asumían que ningún satélite de la empresa Reflect Orbital apuntaría su haz directamente hacia o cerca de un observatorio. Aun así, el rastro de un solo satélite espejo podría estropear una observación con una cámara como la del Observatorio Rubin. Con toda la flota de satélites Reflect Orbital en órbita, todas las imágenes de una cámara así se perderían cuando los satélites fueran iluminados por el Sol.

Sin embargo, no son solo los cruces de caminos de los satélites lo que limita lo que podemos observar: su luz puede contaminar todo el cielo. Los satélites demasiado tenues para ser vistos a ojo, producen directamente un velo de luz 'difusa', mientras que la luz de satélites más brillantes se 'dispersa' en todas direcciones al atravesar la atmósfera. Ambos efectos aumentan el brillo general del cielo nocturno. Este estudio es el primero en considerar los impactos en la astronomía debido a la contribución de las constelaciones de satélites al brillo de fondo del cielo, revelando la magnitud total de la contaminación lumínica satelital.

Las constelaciones muy brillantes, como la de Reflect Orbital, tendrían un efecto particularmente significativo en el brillo del cielo de fondo. Con los 50.000 satélites Reflect Orbital al completo, el cielo sería hasta tres o cuatro veces más brillante en general.

Limitar los satélites para proteger el cielo nocturno

Hainaut concluye que los 1,7 millones de nuevos satélites propuestos tendrían consecuencias drásticas para la astronomía terrestre. Estos impactos solo pueden evitarse limitando el total, tanto de los satélites existentes como futuros, a 100.000 satélites lo suficientemente tenues como para no verse a simple vista desde un lugar oscuro. "No es un número fijo, no podemos decir que 99 999 sea bueno y 100 001 sea malo: claramente preferiría 50 000", declara Hainaut. "Pero 100.000 causa pérdidas a un nivel similar a otras pérdidas técnicas, como fallos de equipamiento." Sin embargo, añade, los satélites deben ser más tenues que la magnitud visual 7 [4]; si algunos de ellos son demasiado brillantes — por encima del umbral mínimo para la visibilidad a simple vista — el número total tendría que ser mucho menor.

SpaceX y Reflect Orbital, responsables de las propuestas más extremas, han solicitado permiso para lanzar sus satélites ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EE. UU. Este nuevo estudio ha servido de base para que ESO, en colaboración con la Royal Astronomical Society del Reino Unido y la Unión Astronómica Internacional, respondan a la FCC sobre estas propuestas.

"La FCC recibió más de 1800 comentarios sobre Reflect Orbital y casi 1500 comentarios sobre la solicitud por parte de SpaceX", explica Betty Kioko, responsable de coordinar la respuesta de ESO a las propuestas. "La pelota está ahora en el tejado de la FCC y estamos a la espera de ver las decisiones que toman en ambos casos. Para la astronomía óptica esto es una amenaza existencial, y esperamos que los reguladores compartan esa visión."

"La astronomía genera un enorme valor para la humanidad, incluyendo aspectos científicos, técnicos, económicos y educativos, y nos ayuda a entender nuestro lugar en el Universo", afirma el Director General de ESO, Xavier Barcons. "El gran número de satélites planeados en órbita baja terrestre desafía esa capacidad, subrayando la necesidad de limitar futuros lanzamientos de satélites y que la comunidad astronómica, la ingeniera y las personas responsables de operar los satélites, además de otros actores, trabajen juntos para adoptar medidas estrictas de mitigación".

"Enviar miles de satélites tiene implicaciones: económicas, ecológicas y astronómicas", añade Hainaut. La contaminación lumínica de constelaciones de satélites muy brillantes puede afectar la salud y el funcionamiento de la vida en la Tierra, al alterar los relojes biológicos y los ecosistemas. Las grandes constelaciones también tienen impactos directos en la calidad del aire debido a los numerosos lanzamientos necesarios para enviar y mantener miles de satélites, así como a la contaminación atmosférica causada al quemarse en la reentrada, al final de su vida útil. "Mi trabajo es la astronomía, así que cuantifico los efectos en la astronomía", explica Hainaut, "espero que otros evalúen los otros impactos en sus respectivos campos de especialización".

Hainaut concluye: "La órbita baja de la Tierra es una orilla celeste que aporta un valor inmenso a la vida moderna, desde la conectividad global hasta nuestro acceso claro al universo. Sin embargo, debemos gestionar la huella de mega-constelaciones —desde la contaminación lumínica, que afecta a la astronomía, hasta los efectos atmosféricos de la reentrada satelital— para asegurar que este recurso permanezca prístino y accesible para las futuras generaciones".

Notas

[1] El número de satélites actualmente en órbita aumenta a 32.000 si se incluyen satélites muertos y escombros.

[2] El instrumento considerado para la simulación es FORS2, el caballo de batalla del VLT, que representa a las cámaras de observación tradicionales en grandes telescopios.

[3] En cámaras como la del Observatorio Rubin, con electrónica compleja y de alta densidad, una estela de satélite lo suficientemente brillante como para saturar el detector provoca no solo una estela ancha en una imagen astronómica, sino también una serie de estelas fantasma que multiplican las pérdidas y que, potencialmente, pueden contaminar toda una imagen.

[4] Un satélite por debajo de magnitud visual 7 asegura que no sature el detector de cámaras como el del Observatorio Rubin. También significa, casualmente, que los satélites serían demasiado tenues para ser vistos a ojo, incluso bajo cielos oscuros y prístinos.

Información adicional

Esta investigación se ha presentado en un artículo de Olivier Hainaut (Observatorio Europeo Austral, Alemania), publicado en la revista Astronomy & Astrophysics.

El Observatorio Europeo Austral (ESO) pone a disposición de la comunidad científica mundial los medios necesarios para desvelar los secretos del Universo en beneficio de todos. Diseñamos, construimos y operamos observatorios de vanguardia basados en tierra -utilizados por la comunidad astronómica para abordar preguntas emocionantes y difundir la fascinación por la astronomía- y promovemos la colaboración internacional en astronomía. Establecida como organización intergubernamental en 1962, hoy ESO cuenta con el apoyo de 16 Estados Miembros (Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza), junto con Chile, país anfitrión, y con Australia como socio estratégico. La sede de ESO y su planetario y centro de visitantes, el ESO Supernova, se encuentran cerca de Múnich (Alemania), mientras que el desierto chileno de Atacama, un lugar maravilloso con condiciones únicas para observar el cielo, alberga nuestros telescopios. ESO opera tres sitios de observación: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope junto con su interferómetro VLTI (Very Large Telescope Interferometer), y telescopios de rastreo como VISTA. También en Paranal, ESO albergará y operará el Cherenkov Telescope Array South, el observatorio de rayos gamma más grande y sensible del mundo. En Chajnantor, junto con socios internacionales, ESO opera ALMA, una instalación que observa los cielos en el rango milimétrico y submilimétrico. En Cerro Armazones, cerca de Paranal, estamos construyendo "el ojo más grande del mundo para mirar el cielo": el Telescopio Extremadamente Grande de ESO (ELT, Extremely Large Telescope). Desde nuestras oficinas en Santiago (Chile), apoyamos el desarrollo de nuestras operaciones en el país y nos comprometemos con los socios chilenos y con la sociedad chilena.

Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.

El nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

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Descubren dos planetas gigantes con la consistencia del algodón de azúcar: ni los científicos saben aún cómo existen

Descubren dos planetas gigantes con la consistencia del algodón de azúcar: ni los científicos saben aún cómo existen

“La principal razón por la que estos planetas son interesantes de estudiar es que no esperábamos verlos en absoluto”, señala la NASA.


Juan Scaliter,  27.06.2026 11:57

Si pudiéramos encontrar una báscula lo bastante grande como para pesar a Júpiter, marcaría cerca de 1,9 × 10²⁷ kilogramos. Es el gigante del sistema solar, una esfera de hidrógeno y helio tan densa que, aunque está formada casi por completo por gases, su densidad media alcanza los 1,33 gramos por centímetro cúbico, cuatro veces menos que la Tierra, debido a que habitamos un planeta rocoso. Ahora imaginemos un planeta prácticamente del mismo tamaño que Júpiter... pero treinta veces más ligero que este y 120 veces menos denso que la Tierra. Eso es exactamente lo que acaba de descubrir un equipo internacional de astrónomos: dos mundos gigantes cuya densidad es tan baja que los científicos los comparan con el algodón de azúcar. Los resultados, publicados en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, describen uno de los sistemas planetarios más extraños encontrados hasta la fecha. Los protagonistas son TOI-791 b y TOI-791 c, dos gigantes gaseosos que orbitan una estrella situada a unos 1110 años luz de la Tierra, en la constelación de Volans. Ambos poseen un diámetro muy parecido al de Júpiter, pero su masa es apenas una pequeña fracción de la del gigante de nuestro sistema solar. Como consecuencia, presentan densidades de solo 0,038 y 0,047 gramos por centímetro cúbico, más bajas incluso que las del algodón de azúcar.

Astrónomos detectan una reserva de agua 140 billones de veces más grande que los océanos de la Tierra orbitando un cuásar

Astrónomos detectan una reserva de agua 140 billones de veces más grande que los océanos de la Tierra orbitando un cuásar

Su nombre es APM 08279+5255 y se sitúa a 12 000 millones de años luz, muy cerca de los confines del universo conocido. Su masa también es colosal.


R. Badillo, 27/06/2026 - 15:00 

La mayor reserva de agua del universo se ha detectado alrededor del cuásar APM 08279+5255, a más de 12 000 millones de años luz, según una investigación publicada en Astrophysical Journal Letters. El hallazgo revela una concentración de vapor de agua tan descomunal que obliga a mirar de otra forma la presencia de este compuesto en el cosmos primitivo. El descubrimiento no habla de un océano como los de la Tierra, sino de una inmensa nube de vapor de agua distribuida en torno a uno de los objetos más energéticos conocidos. Su escala resulta difícil de imaginar: contiene una cantidad de agua equivalente a 140 billones de veces todos los océanos terrestres, una cifra que convierte esta región en una auténtica megaestructura cósmica. El protagonista de este escenario es un cuásar, un núcleo galáctico extremadamente luminoso alimentado por un agujero negro supermasivo. En el caso de APM 08279+5255, ese agujero negro tendría una masa aproximada de 20 000 millones de veces la del Sol y emite una energía comparable a la de mil billones de soles, de acuerdo con los datos recogidos por los astrónomos. [...] Eso indica que el agua ya era abundante cuando muchas galaxias aún estaban formándose.

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viernes, 26 de junio de 2026

Abren un meteorito de Marte y encuentran algo que no debería estar ahí

Abren un meteorito de Marte y encuentran algo que no debería estar ahí

Este descubrimiento podría revelar nuevos detalles sobre la historia geológica de Marte


Rocío Lasheras, 22 de junio de 2026, 12:49

Al analizar un meteorito procedente de Marte, un equipo de científicos ha encontrado una sorpresa inesperada: granos de granate, un mineral que nunca antes se había identificado en una muestra marciana. El hallazgo, realizado en el meteorito NWA 8171, abre nuevas preguntas sobre cómo era el planeta rojo hace miles de millones de años. En la Tierra, el granate suele formarse en condiciones extremas de alta presión, calor intenso o procesos químicos. Sin embargo, hasta ahora los investigadores no habían encontrado evidencias claras de que Marte hubiera tenido las condiciones necesarias para producir este mineral, por lo que el descubrimiento podría aportar nuevas pistas sobre la evolución geológica del planeta. El mineral encontrado pertenece a una variedad conocida como andradita, rica en hierro y con un tono amarillento o verdoso, muy diferente al granate rojo que solemos imaginar. De hecho, los científicos estuvieron a punto de no identificarlo porque inicialmente pensaron que se trataba de otro mineral mucho más común en los meteoritos marcianos. [...] Ahora los científicos intentarán averiguar si este mineral se creó realmente en Marte o si llegó allí desde otro lugar antes de quedar atrapado en la roca. Para ello estudiarán sus proporciones isotópicas y compararán sus características con otros materiales marcianos.

viernes, 19 de junio de 2026

Caos en el vecindario estelar: la Pequeña Nube de Magallanes se está desgarrando, y no es culpa de la Vía Láctea

Caos en el vecindario estelar: la Pequeña Nube de Magallanes se está desgarrando, y no es culpa de la Vía Láctea

Más de una década de observaciones infrarrojas demuestran que las mareas gravitatorias de su 'hermana mayor' están partiendo literalmente en dos a nuestra pequeña galaxia satélite, borrando cualquier rastro de disco en ella.


José Manuel Nieves, 16/06/2026 - 07:13h.

La Pequeña Nube de Magallanes se está partiendo en dos. Y la culpa no es 'nuestra', sino de su 'hermana mayor', la Gran Nube de Magallanes. Nuestro vecindario cósmico está presidido por la inmensa Vía Láctea, en torno a la cual orbitan estas dos galaxias enanas (entre por lo menos otras 60 aún más pequeñas), visibles a simple vista desde el hemisferio sur terrestre. La Gran Nube se encuentra a unos 163.000 años luz de nosotros, mientras que la Pequeña se sitúa un poco más lejos, a 200.000 años luz. Durante mucho tiempo hemos sabido que la colosal gravedad de nuestra Vía Láctea somete a ambas compañeras a formidables alteraciones. Su enorme 'tirón gravitatorio', en efecto, desencadena violentos estallidos de formación estelar y arranca un interminable flujo de polvo y gas que corre entre ambas y que ha sido bautizado como la 'Corriente de Magallanes'. La verdadera 'culpable, de hecho, es la Gran Nube de Magallanes. Hasta ahora, la ciencia creía que el 'viento' que soplaba desde nuestra Vía Láctea era el responsable de de esa desestabilización, pero las últimas y más detalladas observaciones han demostrado que, en realidad, es la hermana mayor la que está empujando y estirando sin piedad a la menor, despedazándola en el proceso.

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Los científicos no pueden explicar este vacío en el universo

Los científicos no pueden explicar este vacío en el universo

Es 15.000 veces más grande que la Vía Láctea y aún así allí solo habría “sombras” inexplicables.


Juan Scaliter, 14.06.2026 14:48

Aunque hemos avanzado muchísimo en la ciencia de Astronomía, permanece una enorme incógnita. No es una galaxia, no es un agujero negro o un supercúmulo. De hecho, la realidad es que… no es. Se trata en realidad de una región gigantesca donde parece faltar materia, el supervacío de Eridanus. Su tamaño es… Casi inconcebible, aunque sí medible. El diámetro observable del Universo es de unos 93.000 millones de años luz. Eso significa que el supervacío de Eridanus, con sus 1.800 millones de años luz, ocupa cerca del 2 % del diámetro del Universo observable. ¿Nada claro? Es 15.000 veces más que la Vía Láctea. ¿No dice nada? Si, tirando hacia el espectro tacaño, la NASA señala nuestra galaxia como el hogar de 100.000 millones de planetas, estamos hablando de una región en la que podrían entrar 1.500 billones de planetas, casi 200.000 por cada habitante del planeta. El “problema” con el supervacío de Eridanus es que cuanto más lo estudian, más preguntas plantea. Los expertos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) explican una de estas incógnitas: una región tan grande parece muy poco probable según el modelo cosmológico estándar. Por ello, el equipo del Observatorio de Energía Oscura (DES por sus siglas en inglés) siguió la hipótesis de que un supervacío podría explicar, al menos en parte, por qué esta región es significativamente mayor y más fría de lo esperado. Los científicos creen, además, que esta gigantesca región podría utilizarse como un laboratorio único para aprender sobre la esquiva energía oscura”.

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Un proyecto del CSIC permite que las personas ciegas experimenten eclipses

Un proyecto del CSIC permite que las personas ciegas experimenten eclipses

Se basa en un dispositivo que ya ha demostrado su eficacia en eclipses solares anteriores en Estados Unidos, Chile y Argentina.


Juan Scaliter, 13.06.2026 - 12:39

¿Cómo experimenta un eclipse una persona ciega? La respuesta es más fascinante de lo que parece. Porque un eclipse no solo puede verse. También puede escucharse, sentirse e incluso compartirse de formas que desafían nuestra idea tradicional de la observación astronómica. Y eso es precisamente lo que persigue el proyecto Eclipse Inclusivo: Un eclipse, muchas formas de vivirlo, impulsado por el Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC) con financiación de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), con motivo del eclipse total de Sol que atravesará España el próximo 12 de agosto de 2026. [...] A medida que la Luna avanza delante del Sol durante el eclipse, la luz ambiental se reduce progresivamente y el paisaje sonoro generado por el dispositivo también se transforma. Gracias a ello, por primera vez, una persona podrá "escuchar" cómo el Sol desaparece. La idea detrás de LightSound se basa en un concepto conocido como sonificación. Los científicos llevan años transformando datos complejos en sonidos para analizarlos de formas alternativas. Se han convertido en música las vibraciones de estrellas, las ondas gravitacionales producidas por colisiones de agujeros negros e incluso las emisiones de radio procedentes de planetas y galaxias. En este caso, lo que se convierte en sonido es la propia variación de la luz solar. El resultado no es una grabación artificial ni una narración. Es una traducción directa de lo que está ocurriendo en el cielo. Gracias a ello, quien utiliza el dispositivo puede percibir en tiempo real cómo evoluciona el eclipse.

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ARRAKIHS, la primera misión científica de la ESA liderada por España, "despega" oficialmente: "Supondrán un hito astronómico clave para el conocimiento del Universo"

ARRAKIHS, la primera misión científica de la ESA liderada por España, "despega" oficialmente: "Supondrán un hito astronómico clave para el conocimiento del Universo"

España es uno de los países clave para la ejecución de la misión que descubrirá el universo invisible. La ESA ha confirmado el despliegue de ARRAKIHS para 2030.


Pedro Venegas, 11 jun 2026 - 19:42

España no había sido un país tan importante como ahora, ya que la Agencia Espacial Española (AEE) liderará la investigación sobre el "universo invisible" en una misión de la ESA llamada ARRAKIHS. Con este paso tan importante, el equipo va a comenzar la iniciativa clave para ampliar el conocimiento del cosmos en puntos que son prácticamente invisibles para los telescopios tradicionales. Si has escuchado sobre las grandes interrogantes de la materia oscura o la formación de galaxias, tienes que saber que esta es una decisión de suma importancia para el futuro de la humanidad. Se trata de la primera misión del Programa Científico de la Agencia Espacial Europea liderada por España. Analysis of Resolved Remnants of Accreted galaxies as a Key Instrument for Halo Surveys (ARRAKIHS) o, en español, "Análisis de restos resueltos de galaxias absorbidas como herramienta clave para el estudio de halos galácticos" es como se le llama a la iniciativa. [...] En sí, la tecnología utilizada será un satélite de Satlantis con un sistema de observación de dos pares de telescopios binoculares. Las cuatro cámaras serían suficientes como para captar las características del espacio con distintas longitudes de onda. Para entender mejor por qué es tan importante esta misión, hay que considerar que el objetivo se centra en estudiar lo que se conoce como "universo de bajo brillo superficial". Es prácticamente una parte invisible que hay en el espacio y que no se puede observar con facilidad desde la Tierra, incluso con tecnologías avanzadas es complicado. Por eso, cuando se capten con precisión los halos estelares, corrientes de estrellas y otras áreas, se entenderá un poco más sobre el compuesto de materia oscura, gas caliente y estrellas dispersas. Como resultado, se obtendría la información necesaria para entender más sobre la evolución de las galaxias y otros datos importantes en la historia del universo, incluyendo el crecimiento de sistemas como la Vía Láctea.

El universo sigue expandiéndose rápidamente, dice estudio

El universo sigue expandiéndose rápidamente, dice estudio

Un nuevo estudio viene a reafirmar las teorías sobre la velocidad de expansión del universo y la existencia de la energía oscura. El nuevo trabajo es una respuesta a una polémica investigación del año pasado.


José Urrejola, 16.06.2026

El Big Bang, la gran explosión ocurrida hace unos 13.800 millones de años, dio origen al universo, que se ha estado expandiendo desde entonces. En 1998, los astrónomos revelaron que este crecimiento es cada vez más rápido y una enigmática fuerza invisible llamada energía oscura sería la responsable. Sin embargo, un polémico estudio —del que DW informó— publicado el año pasado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society puso en duda este consenso al concluir que dicha expansión del universo se había frenado, desafiando las bases de la astrofísica moderna. La respuesta de la comunidad científica no se ha hecho esperar. Una nueva investigación publicada el pasado miércoles (10.06.2026) en la misma revista viene a refutar al estudio anterior y a respaldar el modelo cosmológico estándar a través de un análisis más exhaustivo. "El universo sigue acelerándose. Todavía hay mucho que no sabemos y que nos entusiasma aprender, pero creemos que estamos en el camino correcto", afirma el coautor Brodie Popovic, astrofísico de la Universidad de Southampton (Inglaterra). En un comunicado de la misma casa universitaria, el autor principal, Phil Wiseman, sostiene: "Las mediciones anteriores y bien aceptadas estaban, de hecho, bien, y nuestra comprensión actual sobre el destino del universo sigue siendo sólida". [...] Los autores del estudio más reciente manifestaron una confianza absoluta en sus métodos científicos y sostienen que la aceleración cósmica es un hecho irrefutable. De todas maneras, la naturaleza física de la energía oscura sigue siendo desconocida.

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