viernes, 21 de agosto de 2026

Estados Unidos aprueba un satélite espejo que reflejará luz solar sobre la Tierra de noche

Estados Unidos aprueba un satélite espejo que reflejará luz solar sobre la Tierra de noche

EEUU autoriza un satélite espejo capaz de reflejar luz solar sobre la Tierra durante la noche y desata la polémica


Adrian Villellas · 21 de agosto de 2026 a las 08:09

La Comisión Federal de Comunicaciones de los EE. UU. ha dado luz verde a Reflect Orbital para lanzar Eärendil-1 y operarlo. Este satélite experimental utilizará un reflector giratorio y podrá reflejar luz solar que iluminará una zona determinada durante un breve intervalo de tiempo durante la noche. La decisión deja en el aire una pregunta incómoda. ¿Quién decide cuánta luz puede gestionar el cielo desde el espacio?Reflect Orbital mantiene este 2026 como fecha para su primera demostración de su plan público, con el que esperan iluminar la zona en la que se realiza la prueba, con un reflejo similar al que se produce cuando hay luna llena, durante un tiempo aproximado de cinco minutos. La empresa explica que el propósito es poder ayudar en un futuro en situaciones de emergencia, trabajos en remoto o para plantas solares. El satélite Eärendil-1 va a contar con un reflector que se desplegará unos 18 metros a unos 625 km de la Tierra. Este despliegue cubre un diámetro de alrededor de cinco kilómetros. Para entenderlo, este satélite, que porta un espejo, lo sostiene como lo harías en casa con un espejo de mano, pero en este caso, frente al Sol desde la órbita. Los motores cambian la orientación de la lámina para dirigir el reflejo en la dirección que deseen.

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Astrónomos crean el mapa más grande y detallado del universo: 4.000 millones de objetos cósmicos

Astrónomos crean el mapa más grande y detallado del universo: 4.000 millones de objetos cósmicos

El mapa combina más de 263.000 exposiciones telescópicas y abarca longitudes de onda visibles e infrarrojas cercanas. Este mapa ayudará a estudiar la evolución de las galaxias, entrenar sistemas de IA y explorar la historia del universo.


Jesús Díaz, 16/08/2026 - 05:00

Un equipo de astrónomos internacionales ha construido el atlas bidimensional más grande jamás creado durante 13 años. El mapa—que puedes explorar aquí—abarca aproximadamente tres cuartas partes de la bóveda celeste. Para crearlo, el equipo científico usó imágenes de telescopios en los espectros visible e infrarrojo cercano, que abarcan la luz visible para el ser humano, así como las longitudes de onda adyacentes, ligeramente más rojas. La fase de observación requirió la labor colaborativa de más de 160 investigadores diferentes. Mientras tanto, un equipo especializado de 20 personas procesó y publicó el catálogo completo. Después, los astrónomos integraron exactamente 263 407 exposiciones individuales de telescopio, que actúan esencialmente como tomas fotográficas prolongadas. Según el científico del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley David Schlegel, el atlas "forma parte de la esencia de la investigación astronómica". Con una resolución de 5,6 billones de píxeles, el gigantesco archivo cataloga casi cuatro mil millones de entidades distintas en el espacio, que abarcan desde asteroides y estrellas locales hasta agujeros negros y galaxias distantes.

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La estrella más rápida de la Vía Láctea orbita nuestro agujero negro supermasivo tan cerca que siente su rotación

La estrella más rápida de la Vía Láctea orbita nuestro agujero negro supermasivo tan cerca que siente su rotación

19 de agosto de 2026

Los astrónomos han descubierto la estrella más rápida conocida en nuestra galaxia, la Vía Láctea, orbitando el agujero negro en su centro. La estrella, llamada S301, fue detectada con el Interferómetro del Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (VLTI del ESO) y alcanza velocidades de 25 000 km/s mientras orbita el agujero negro de cuatro millones de masas solares. Se acerca a él más que ninguna otra observada hasta ahora, tanto que experimenta los efectos de la rotación del agujero negro.

Décadas de seguimiento minucioso de estrellas que orbitan el agujero negro central de nuestra galaxia, Sagitario A*, han llevado a este descubrimiento revolucionario de una estrella muy prometedora. Debido a que orbita tan cerca de Sagitario A*, S301 abre una nueva ventana a las propiedades fundamentales del espacio-tiempo en este entorno extremo de agujero negro”, afirma el premio Nobel Reinhard Genzel, director del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre (MPE) en Garching, Alemania, y miembro fundador de la colaboración que realizó las nuevas observaciones.

Lo especial de esta estrella es que orbita Sagitario A* en una órbita muy cerrada, completándola en tan solo 8,7 años, y se acerca al agujero negro a una distancia de apenas 12 veces la distancia de la Tierra al Sol. Eso no tiene precedentes”, afirma Felix Mang, estudiante de doctorado del MPE y autor del estudio publicado hoy en Nature .

Durante su paso más cercano al agujero negro, la estrella viaja a unos 25 000 kilómetros por segundo, 100 000 veces más rápido que un avión comercial, o más del 8 % de la velocidad de la luz, lo que la convierte en la estrella más rápida de la Vía Láctea. S301 también se acerca más a Sagitario A* que cualquier otra estrella observada hasta ahora, aproximándose al agujero negro a una distancia similar a la de Saturno al Sol. [1] Debido a su gran proximidad a Sagitario A*, S301 es la primera estrella conocida que podría utilizarse para medir directamente la rotación de un agujero negro.

Como la mayoría de los objetos en nuestro universo, los astrónomos predicen que Sagitario A* gira. Según la teoría general de la relatividad de Einstein, un agujero negro en rotación arrastra el espacio-tiempo consigo y lo retuerce, lo que afecta las órbitas de las estrellas circundantes. Este efecto se siente con mayor intensidad en los objetos que orbitan agujeros negros de rápida rotación a corta distancia.

Con esta estrella esperamos medir, en los próximos 10 años, el giro del agujero negro”, afirma Mang. El investigador del MPE, Stefan Gillessen, quien también desempeñó un papel fundamental en el nuevo estudio, añade: “Por primera vez, podríamos medir de forma muy directa el giro de un agujero negro masivo, lo que supondría una prueba clave de la teoría de Einstein”. Juan Osorno, astrónomo del Observatorio LIRA de París-PSL , en Francia, quien también tuvo un papel clave en el estudio, añade: “Sin esta estrella, necesitaríamos medir el movimiento de otras estrellas durante varias décadas más para acercarnos siquiera a medir el giro del agujero negro”.

Encontrar S301, que parece dos mil millones de veces más tenue que Betelgeuse (la estrella naranja en la constelación de Orión) en el cielo, no fue tarea fácil. El equipo utilizó el VLTI, una instalación en el Observatorio Paranal de ESO en Chile y su instrumento GRAVITY, ahora conocido como GRAVITY+  tras una actualización de infraestructura. [2] La gran ventaja del VLTI reside en su capacidad para combinar la luz de cuatro telescopios de 8 metros para crear un telescopio "virtual" con 15 veces la resolución espacial de un solo telescopio de 8 metros.

A nivel mundial, Paranal es el único lugar donde se pueden realizar este tipo de observaciones, ya que ningún otro observatorio del mundo cuenta con cuatro telescopios de 8 metros que puedan funcionar conjuntamente como un interferómetro”, afirma el coautor Frank Eisenhauer, investigador principal de GRAVITY+ y director del MPE.

Con GRAVITY, y posteriormente con GRAVITY+, el equipo logró observar por primera vez la nueva estrella en la primavera de 2023 y la ha seguido desde entonces para determinar su órbita. También pudieron rastrear la trayectoria orbital de S301 hasta 2017, descubriendo que su último acercamiento al agujero negro central se produjo a principios de 2023. Las propiedades orbitales de S301, y el hecho de que las estrellas no puedan formarse tan cerca de un agujero negro masivo, indican que probablemente formaba parte de un sistema binario que fue desgarrado por las fuerzas de marea de Sagitario A*. En el proceso, S301 quedó atrapada por la gravedad del agujero negro, mientras que su compañera fue expulsada a gran velocidad, probablemente lo suficiente como para abandonar la galaxia por completo.

Las observaciones de seguimiento con GRAVITY+ y con el instrumento MICADO del futuro Telescopio Extremadamente Grande ( ELT )  del ESO serán cruciales para trazar la trayectoria de S301 durante la próxima década, cuando realice su próximo acercamiento en 2031. Observar al menos dos órbitas completas de S301 permitirá determinar su trayectoria con la precisión suficiente para que el equipo pueda determinar directamente el giro de Sagitario A* por primera vez. « Eso sería un sueño hecho realidad », afirma Mang.

Notas

[1] En su punto más cercano, la estrella pasa a solo 1.780 millones de km del agujero negro, aproximadamente 12 veces la distancia Sol-Tierra o solo un 20% más grande que la distancia Sol-Saturno.

[2] Tras décadas cartografiando estrellas que orbitan el centro de la Vía Láctea utilizando diferentes instalaciones del ESO, el equipo ha estado utilizando el instrumento GRAVITY del VLTI para este propósito desde 2017. Una serie de mejoras tanto en el instrumento como en el interferómetro, llamado GRAVITY+, se ha implementado gradualmente en los últimos años y les ha permitido encontrar objetos cada vez más débiles.

Más información

Esta investigación se presentó en un artículo de la colaboración GRAVITY+ titulado “Descubrimiento de una estrella sensible al giro de Sgr A*”, que se publicará en Nature (doi: 10.1038/s41586-026-10894-w).

El equipo está compuesto por: K. Abd El Dayem (LIRA, Observatoire de Paris, Universitê PSL, CNRS, Sorbonne Université, Université de Paris, Francia), R. Abuter (Observatorio Europeo Austral, Garching, Alemania [ESO Alemania]), N. Aimar (Faculdade de Engenharia, Universidade do Porto, Portugal [FEUP], y Centro de Astrofísica e Gravitação, IST, Universidade de Lisboa, Portugal [CENTRA]), P. Amaro-Seoane (Universitat Politècnica de València, España e Instituto Max Planck de Física Extraterrestre, Garching, Alemania [MPE]), A. Berdeu (ESO y LIRA), JP Berger (Univ. Grenoble Alpes, CNRS, Grenoble, Francia [IPAG]), G. Bourdarot (MPE), W. Brandner (Instituto Max Planck de Astronomía, Heidelberg, Alemania [MPIA]), A. Burkert (Observatorio Universitario, Facultad de Física, Ludwig-Maximilians-Universität, Múnich, Alemania [LMU] y MPE), D. Calderon (Instituto Max Planck de Astrofísica [MPA], Garching, Alemania), C. Correia (FEUP y CENTRA), J. Cuadra (Universidad Adolfo Ibáñez, Viña del Mar, Chile y Millennium Nucleus on Transversal Research and Technology to Explore Supermassive Black Holes [TITANS], Chile), R. Davies (MPE), D. Defrère (Instituto de Astronomía, KU Leuven, Bélgica [KU Leuven]), L. Delit (LIRA), A. Drescher (IPAG y MPE), F. Eisenhauer (MPE y Departamento de Física, Universidad Técnica de Múnich, Alemania [TUM]), L. Esteras Otal (ESO Alemania), M. Fabricius (MPE), H. Feuchtgruber (MPE), NM Förster Schreiber (MPE), A. Foschi (LIRA), P. Garcia (FEUP y CENTRA), R. Garcia Lopez (Escuela de Física, University College Dublin, Irlanda), A. Generozov (Departamento de Astronomía e Instituto Oden, Universidad de Texas en Austin, EE. UU.), R. Genzel (MPE y Departamentos de Física y Astronomía, Le Conte Hall, Universidad de California, Berkeley, EE. UU.), S. Gillessen (MPE), F. Gonté (ESO Alemania), X. Haubois (Observatorio Europeo Austral, Santiago, Chile [ESO Chile]), SF Hönig (Escuela de Física y Astronomía, Universidad de Southampton, Reino Unido [Southampton]), M. Houllé (IPAG), S. Joharle (MPE), A. Kaufer (ESO Chile), J. Kammerer (ESO Alemania), P. Kervella (LIRA), J. Kolb (ESO Alemania), L. Kreidberg (MPIA), R. Laugier (KU Leuven), S. Lacour (LIRA), O. Lai (Université Côte d'Azur, Observatoire de la Côte d'Azur, CNRS, Laboratoire Lagrange [Lagrange]), J.-B. Le Bouquin (IPAG), J. Leftley (Southampton) B. Lopez (Lagrange), D. Lutz (MPE), F. Mang (MPE y TUM), A. Mérand (ESO Alemania), F. Millour (Lagrange), M. Montargès (LIRA), N. Morujão (FEUP y CENTRA), H. Nowacki (Lagrange), M. Nowak (LIRA), S. Oberti (ESO Alemania), J. Osorno (LIRA), T. Ott (MPE), T. Paumard (LIRA), C. Paladini (ESO Chile), HB Perets (departamento de Física, Technion - Instituto de Tecnología de Israel, Haifa, Israel), K. Perraut (IPAG), G. Perrin (LIRA), R. Petrov (Lagrange) PO Petrucci (IPAG), T. Piran (Instituto de Física de Racah, Universidad Hebrea de Jerusalén, Israel [Raçah]), N. Pourré (IPAG), S. Rabien (MPE), DC Ribeiro (MPE), S. Robbe-Dubois (Lagrange), M.Sadun Bordoni (MPE), J. Sánchez Bermúdez (Instituto de Astronomía, Universidad Nacional Autónoma de México, México), D. Santos (MPE), R. Sari (Racah) J. Sauter (MPIA), S. Scheithauer (MPIA), J. Scigliuto (Lagrange) J. Shangguan (MPE), TT Shimizu (MPE), F. Soulez (Univ. Lyon, Univ. Lyon 1, ENS de Lyon, CNRS, Centre de Recherche Astrophysique de Lyon, Francia), J. Stadler (LMU), C. Straubmeier (1er Instituto de Física, Universidad de Colonia, Alemania), E. Sturm (MPE), M. Subroweit (Colonia), C. Sykes (Southampton), LJ Tacconi (MPE), P. Thévenet (LIRA), I. Urso (LIRA), F. Vincent (LIRA), J. Woillez (ESO Alemania), G. Zins (ESO Chile).

El Observatorio Europeo Austral (ESO) permite a científicos de todo el mundo descubrir los secretos del Universo para el beneficio de todos. Diseñamos, construimos y operamos observatorios de primer nivel en tierra, que los astrónomos utilizan para abordar preguntas apasionantes y difundir la fascinación por la astronomía, además de promover la colaboración internacional en este campo. Establecido como organización intergubernamental en 1962, hoy ESO cuenta con el apoyo de 16 Estados Miembros (Austria, Bélgica, República Checa, Dinamarca, Francia, Finlandia, Alemania, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, España, Suecia, Suiza y Reino Unido), junto con Chile, país anfitrión, y Australia como socio estratégico. La sede de ESO, su centro de visitantes y su planetario, el ESO Supernova, se encuentran cerca de Múnich, en Alemania, mientras que el desierto de Atacama, en Chile, un lugar maravilloso con condiciones únicas para la observación del cielo, alberga nuestros telescopios. ESO opera tres sitios de observación: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope y su Interferómetro del Very Large Telescope, así como telescopios de rastreo como VISTA. También en Paranal, ESO albergará y operará el conjunto sur del Observatorio de Telescopios Cherenkov, el observatorio de rayos gamma más grande y sensible del mundo. Junto con socios internacionales, ESO opera ALMA en Chajnantor, una instalación que observa el cielo en el rango de milímetros y submilímetros. En Cerro Armazones, cerca de Paranal, estamos construyendo «el ojo más grande del mundo para observar el cielo»: el Telescopio Extremadamente Grande de ESO. Desde nuestras oficinas en Santiago de Chile, apoyamos nuestras operaciones en el país y colaboramos con socios y la sociedad chilena.

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viernes, 7 de agosto de 2026

Un enigmático objeto en la Vía Láctea nos está disparando partículas de un cuatrillón de voltios, 100 veces más potentes que el Gran Colisionador de Hadrones.

Un enigmático objeto en la Vía Láctea nos está disparando partículas de un cuatrillón de voltios, 100 veces más potentes que el Gran Colisionador de Hadrones.

La estructura fue observada por primera vez en el año 2024 y se ubica en la constelación de Aquila, cerca de la estrella Altair. Se pensaba que era una supernova, pero no.


R. Badillo, 07/08/2026 - 07:45

Un misterioso objeto de la Vía Láctea está acelerando partículas hasta superar el cuatrillón de electronvoltios (PeV), una energía muy por encima de la que alcanza el Gran Colisionador de Hadrones (LHC). El hallazgo, descrito en un estudio publicado en The Astrophysical Journal, acerca a los científicos a resolver el origen de los rayos cósmicos más energéticos de nuestra galaxia, aunque la identidad del objeto responsable continúa siendo un enigma. Todo comenzó cuando los astrónomos detectaron en 2024 una fuente denominada LHAASO J1912+1014u, situada cerca de la brillante estrella Altair, en la constelación de Aquila. En un primer momento se creyó que podía tratarse del remanente de una supernova, pero posteriores observaciones revelaron una intensa emisión de rayos gamma, una señal que suele estar asociada a partículas extremadamente energéticas chocando contra el gas que las rodea. [...] El descubrimiento no solo aporta una nueva pieza para comprender el origen de los rayos cósmicos que atraviesan la Vía Láctea casi a la velocidad de la luz. También proporciona a los astrónomos un método para localizar otros aceleradores naturales repartidos por la galaxia. Si existen más objetos como LHAASO J1912+1014u, podrían ayudar a explicar uno de los grandes interrogantes de la astrofísica moderna.

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sábado, 1 de agosto de 2026

Se ha descubierto el primer asteroide de tres cabezas en nuestro sistema solar, y tiene una pequeña luna.

Se ha descubierto el primer asteroide de tres cabezas en nuestro sistema solar, y tiene una pequeña luna.

"Las imágenes revelan un objeto extraordinariamente inusual"


Keith Cooper, 30.07.2026

Los científicos han descubierto el primer asteroide trilobulado en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter, y además tiene una pequeña lunaEl asteroide en cuestión es 44 Nysa, descubierto en 1857. [...] Es el primer objeto de este tipo jamás visto. [...] Obtener imágenes detalladas de Nysa no fue fácil. La clave del éxito fueron dos dispositivos de imagen de alto contraste: el SHARK-VIS, de fabricación italiana, instalado en el LBT, y el SPHERE, junto con su polarímetro ZIMPOL, instalado en el VLT, utilizados en combinación con óptica adaptativa que contrarresta el efecto de desenfoque de la atmósfera. [...] Las imágenes mostraron un cuerpo de forma irregular de 75 kilómetros (47 millas) en su punto más ancho, con dos valles o "colli" notables que rodean la circunferencia del asteroide y que el equipo de Minker interpreta como los cuellos de los diferentes lóbulos. Además, las imágenes revelaron una luna de 1 kilómetro de ancho orbitando Nysa a una distancia de al menos 170 kilómetros. Por ahora, la luna ha sido designada como S/2026 (44) 1. Y, dado que fue observada de forma independiente durante dos campañas de observación diferentes, fue posible observar su movimiento alrededor de Nysa.

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Más información: https://www.abc.es/ciencia/verdadero-rostro-nysa-asteroide-extrano-sistema-solar-20260801012704-nt.html

viernes, 31 de julio de 2026

El James Webb encuentra un mundo oculto en los anillos de Urano y la NASA se pregunta cómo no lo vio la Voyager 2 en 1986

El James Webb encuentra un mundo oculto en los anillos de Urano y la NASA se pregunta cómo no lo vio la Voyager 2 en 1986

Una revisión minuciosa de imágenes infrarrojas ha sacado a la luz una señal casi imperceptible alrededor de Urano. Todo parece indicar que se trata de un nuevo satélite.


R. Badillo, 27/07/2026 - 21:00

El telescopio espacial James Webb ha localizado una diminuta luna escondida entre el complejo sistema de anillos y satélites de Urano. El hallazgo, descrito por el equipo científico dirigido por Maryame El Moutamid, eleva a 29 el número de lunas conocidas del planeta y plantea por qué la Voyager 2 no consiguió detectarla durante su histórico sobrevuelo de 1986. La respuesta comenzó a aparecer al revisar unas observaciones realizadas el 2 de febrero de 2025 con la cámara de infrarrojo cercano NIRCam del James Webb. Los investigadores combinaron 10 imágenes de larga exposición, cada una obtenida durante 40 minutos, para distinguir una señal extremadamente débil que permanecía camuflada junto al gigante helado. El objeto ha recibido la designación provisional S/2025 U 1 y apenas alcanza unos 10 km de diámetro. Su reducido tamaño explicaría que pudiera pasar inadvertido tanto para la sonda de la NASA como para los telescopios terrestres utilizados durante las décadas posteriores. [...] Los cálculos sitúan a S/2025 U 1 a unos 56.000 km del centro de Urano, en una región comprendida entre las órbitas de las lunas Ofelia y Bianca. El nuevo satélite sigue una trayectoria casi circular y alineada con el plano ecuatorial del planeta, dos características que apuntan a que se formó cerca de su posición actual. La luna pertenece al grupo de pequeños satélites interiores que orbitan más cerca de Urano que sus cinco grandes lunas: Miranda, Ariel, Umbriel, Titania y Oberón.

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Descubierta la evidencia más sólida hasta ahora de que Betelgeuse tiene una compañera

Descubierta la evidencia más sólida hasta ahora de que Betelgeuse tiene una compañera


28 de Julio de 2026, Madrid

Por fin, la comunidad astronómica tiene pruebas firmes de que Betelgeuse, una de las estrellas más famosas del cielo nocturno, no está sola. Utilizando el VLT (Very Large Telescope) del Observatorio Europeo Austral (ESO), un equipo liderado por el investigador francés, Miguel Montargès, obtuvo la imagen más nítida jamás vista de lo que probablemente es Betelgeuse B, la estrella que orbita Betelgeuse. "Hemos llegado al final de una búsqueda centenaria", declara Montargès.

"Hemos demostrado que Betelgeuse no está sola, está acompañada por una débil compañera estelar", afirma Montargès, astrónomo del Observatorio de París – PSL (Francia), y autor principal del estudio publicado hoy en Astronomy & Astrophysics. Betelgeuse — una estrella rojiza de la constelación de Orión que es fácilmente visible a simple vista y que se sabe que cambia de brillo — ha sido observada durante milenios. Pero sigue sorprendiendo a la comunidad astronómica.

"Salté de mi silla cuando vi las imágenes procesadas", recuerda Montargès. La comunidad astronómica lleva aproximadamente un siglo buscando, sin éxito, a una posible compañera, originalmente propuesta para explicar los cambios de brillo de Betelgeuse. Dos estudios publicados en 2024 predijeron con firmeza que, en diciembre de ese año, la compañera estaría más alejada de Betelgeuse y, por tanto, sería más fácil de detectar. Montargès y su equipo se pusieron manos a la obra, observando la estrella con el VLT de ESO en diciembre de 2024 y dedicando varios meses a procesar los datos.

"Sinceramente, pensé que no teníamos la sensibilidad suficiente como para detectar a Betelgeuse B como se predijo", explica Montargès. "¡Porque es más masivo de lo que se predijo, por eso lo vemos!". Originalmente se pensaba que era tan masiva como el Sol, pero las nuevas observaciones revelan que Betelgeuse B tiene, en cambio, unas dos o tres veces la masa del Sol. "El hecho de que aún podamos descubrir una compañera cercana, más masiva y brillante que el Sol, alrededor de una estrella tan estudiada, resulta algo destacable", dice Montargès. "Estos son algunos de los mejores momentos de la ciencia: ver algo nuevo, inesperado."

Betelgeuse B fue captada directamente con imágenes, lo que significa que se detectó la luz de la propia estrella, utilizando el instrumento SPHERE, instalado en el VLT de ESO en el desierto de Atacama (Chile). Aunque existían evidencias de la presencia de esta estrella compañera, incluyendo una posible detección directa con el Telescopio Gemini North, en Hawái (EE.UU.), esta es la evidencia más sólida y la imagen más clara obtenida hasta la fecha de Betelgeuse B. "Es notable ver cómo SPHERE y las técnicas avanzadas de postprocesamiento, desarrolladas originalmente para localizar exoplanetas, también destacan a la hora de detectar una compañera alrededor de una estrella masiva y evolucionada como Betelgeuse", declara el coautor Anthony Boccaletti, también astrónomo en el Observatorio de París.

"Para estar seguros de que la compañera está realmente allí, aún necesitamos observarla dentro de un año al otro lado de la estrella, pero queda muy poco espacio para la duda", añade Montargès.

Hace unos años, Betelgeuse fue objeto de atención, tanto de profesionales de la astronomía como de no profesionales, cuando empezó a apagarse visiblemente. Como estrella supergigante evolucionada, se espera que Betelgeuse muera en una explosión de supernova, y la disminución en su brillo llevó a algunos a especular que podría estar a punto de explotar. Un grupo de astrónomos y astrónomas, liderados por Montargès, estudió la estrella con el VLT de ESO, descubriendo que estaba oculta por una nube de polvo.

La potencial detección de Betelgeuse B impulsará a investigar cómo podría afectar la presencia de esta compañera a la esperada explosión de supernova de Betelgeuse. "La verdadera pregunta que queda abierta es saber si esta compañera va a tener un impacto en la evolución de la supergigante roja", concluye Montargès.

Información adicional

Este trabajo de investigación se ha presentado en el artículo titulado “VLT/SPHERE images the candidate companion of Betelgeuse”, publicado en la revista Astronomy & Astrophysics.

El equipo está compuesto por M. Montargès (Laboratorio de Instrumentación e Investigación en Astrofísica, Observatorio de París, Universidad PSL, Universidad de la Sorbona, Universidad Ciudad de París, Universidad CY Cergy París, CNRS, Francia [LIRA]); A. Boccaletti (LIRA); O. Flasseur (Universidad Claude Bernard Lyon 1, Centro de Investigación Astrofísica de Lyon UMR5574, ENS de Lyon, CNRS, Francia); A. de Koter (Universidad de Ámsterdam,  Instituto Anton Pannekoek de Astronomía, Países Bajos); J. Milli (Univ. Grenoble Alpes, CNRS, IPAG, Francia); P. Kervella (Laboratorio Franco-Chileno de Astronomía, IRL 3386, CNRS y U. de Chile, Chile y LIRA); S. Ridgway (Observatorio Nacional de Astronomía Óptica, EE.UU.); E. Bordier (Instituto de Física de la Universidad de Colonia, Alemania); E. Lagadec (Universidad de la Costa Azul, Observatorio de la Costa Azul,  CNRS, Laboratorio Lagrange, Francia); A. K. Dupree (Centro de Astrofísica - Harvard & Smithsonian, EE.UU.); F. Backs (Instituto de Astronomía, KU Lovaina, Bélgica); T. Calderwood (Asociación Americana de Observadores de Estrellas Variables, EE.UU. [AAVSO]) y P. Morgan (AAVSO).

El Observatorio Europeo Austral (ESO) pone a disposición de la comunidad científica mundial los medios necesarios para desvelar los secretos del Universo en beneficio de todos. Diseñamos, construimos y operamos observatorios de vanguardia basados en tierra -utilizados por la comunidad astronómica para abordar preguntas emocionantes y difundir la fascinación por la astronomía- y promovemos la colaboración internacional en astronomía. Establecida como organización intergubernamental en 1962, hoy ESO cuenta con el apoyo de 16 Estados Miembros (Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza), junto con Chile, país anfitrión, y con Australia como socio estratégico. La sede de ESO y su planetario y centro de visitantes, el ESO Supernova, se encuentran cerca de Múnich (Alemania), mientras que el desierto chileno de Atacama, un lugar maravilloso con condiciones únicas para observar el cielo, alberga nuestros telescopios. ESO opera tres sitios de observación: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope junto con su interferómetro VLTI (Very Large Telescope Interferometer), y telescopios de rastreo como VISTA. También en Paranal, ESO albergará y operará el Cherenkov Telescope Array South, el observatorio de rayos gamma más grande y sensible del mundo. En Chajnantor, junto con socios internacionales, ESO opera ALMA, una instalación que observa los cielos en el rango milimétrico y submilimétrico. En Cerro Armazones, cerca de Paranal, estamos construyendo "el ojo más grande del mundo para mirar el cielo": el Telescopio Extremadamente Grande de ESO (ELT, Extremely Large Telescope). Desde nuestras oficinas en Santiago (Chile), apoyamos el desarrollo de nuestras operaciones en el país y nos comprometemos con los socios chilenos y con la sociedad chilena.

Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.

El nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

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viernes, 24 de julio de 2026

La detección de una nueva 'exoluna' desafía las etiquetas cósmicas

La detección de una nueva 'exoluna' desafía las etiquetas cósmicas

22 de Julio de 2026, Madrid

Observaciones realizadas con el VLT (Very Large Telescope) de ESO (Observatorio Europeo Austral) han revelado pruebas de la presencia de un objeto similar a la luna en el sistema CD-35 2722. A diferencia de las lunas de nuestro Sistema Solar, el objeto recién descubierto no orbita un planeta, lo que plantea dudas sobre cómo nombrarlo. En cambio, orbita alrededor de una enana marrón, un objeto más grande que un planeta, que orbita alrededor de la estrella CD-35 2722. Si se confirma, esta podría ser la primera 'luna' descubierta fuera de nuestro Sistema Solar.

Kevin Hoy, estudiante de ESO en Chile y autor principal del estudio publicado hoy en la revista Nature, describe el sistema que pasó meses analizando como "súper raro" en comparación con el nuestro. El objeto más grande y masivo de este joven sistema es la estrella CD-35 2722, que tiene aproximadamente la mitad de la masa de nuestro Sol. La estrella está siendo orbitada por una enana marrón, un objeto demasiado masivo para ser un planeta pero demasiado pequeño para ser una estrella. El objeto recién descubierto orbita alrededor de esta enana marrón.

"Este sistema es algo difícil de definir usando palabras basadas en nuestro Sistema Solar, como 'planeta' y 'luna'", afirma Hoy, quien también está afiliado a la Universidad Diego Portales y al Núcleo del Milenio de YEMS (Young Exoplanets and their Moons, exoplanetas jóvenes y sus lunas), en Chile. El nuevo objeto, al que el equipo llama exosatélite, es al menos tan masivo como Júpiter, mientras que la enana marrón tiene más de 30 veces la masa de Júpiter. "El exosatélite es claramente lo suficientemente masivo como para ser un planeta, pero no orbita una estrella, aunque orbita un objeto que orbita una estrella. Ser la tercera en discordia de este sistema nos hace querer llamarla luna, aunque no se parezca en nada a las pequeñas lunas rocosas que tenemos en nuestro sistema."

Este exosatélite o 'exoluna', un satélite natural fuera de nuestro Sistema Solar [1], es difícil de etiquetar, dadas las diferencias de este sistema respecto al nuestro. Alice Zurlo, directora de YEMS y colaboradora del estudio, explica: "El satélite que damos a conocer es un cuerpo gaseoso gigante que orbita a un compañero de alta masa, que a su vez tiene varias veces la masa de Júpiter".

"En el Sistema Solar tenemos una clara delimitación entre los planetas y el Sol, así que definir cosas como las lunas es sencillo. En el sistema CD-35 2722, donde difuminamos las líneas entre estrellas, planetas y lunas, todo se vuelve más complicado de describir", añade Zurlo, que también es astrofísico en la Universidad Diego Portales.

Independientemente de cómo llamar a este objeto, la comunidad astronómica lleva años intentando detectar satélites fuera de nuestro Sistema Solar, pero ninguno había sido confirmado con seguridad. Por lo tanto, a pesar de los más de 6000 exoplanetas descubiertos hasta la fecha, solo se han detectado unos pocos candidatos a exoluna y la evidencia que los respalda es limitada. Hace apenas unos meses, un equipo liderado por Quentin Kral informó sobre el resultado de observaciones, hechas con el Interferómetro del VLT de ESO, del sistema estelar HD 206893, que revelaron indicios de la presencia de un satélite, pero sin llegar a ser una detección definitiva.

Para las observaciones de CD-35 2722, Hoy, Zurlo y su equipo, utilizaron el instrumento CRIRES+, instalado en el VLT de ESO, empleando el método que se utilizó para encontrar el primer exoplaneta alrededor de una estrella similar al Sol. Aplicaron este método de velocidad radial para detectar pequeños bamboleos en la enana marrón causados por el objeto que la orbita, detectando lo que el equipo cree que es una evidencia sólida de la presencia de esta 'luna'. "Por exótico que sea, este sistema es realmente único y representa un avance: la primera detección plausible de un exosatélite", declara Zurlo.

Más allá de la emoción de descubrir nuevos tipos de objetos, detectar satélites en otros sistemas planetarios puede ayudarnos a entender cuán diversa puede ser su formación y evolución. Con su espejo de 39 metros y su instrumentación avanzada, el próximo Telescopio Extremadamente Grande (ELT) de ESO permitirá a la comunidad astronómica detectar exolunas más pequeñas. Los descubrimientos con el ELT nos harán reconsiderar aún más cómo etiquetamos los objetos planetarios de sistemas diferentes al nuestro.

Notas

[1] Un satélite es un objeto que orbita otro objeto y puede ser natural (como nuestra propia luna) o artificial (como una nave espacial). Un exosatélite es un satélite fuera de nuestro Sistema Solar. Una exoluna se considera generalmente un satélite natural que orbita un planeta u otro objeto fuera del Sistema Solar, aunque no existe una definición oficialmente aceptada para exoluna.

Información adicional

Esta investigación se ha presentado en un artículo titulado “Planetary-Mass Exosatellite Detected Around a Star’s Substellar Companion” (exosatélite de masa planetaria detectado alrededor del compañero subestelar de una estrella), publicado en la revista Nature (doi:10.1038/s41586-026-10751-w).

El equipo está formado por K. Hoy (Instituto de Estudios Astrofísicos, Facultad de Ingeniería y Ciencias, Universidad Diego Portales, Chile [Diego Portales]; Observatorio Europeo Austral, Chile [ESO Chile]; Núcleo del Milenio sobre exoplanetas jóvenes y sus lunas, Chile [YEMS]); A. Zurlo (Diego Portales; YEMS); P. A. Peña R. (Diego Portales; Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines, Chile [CATA]); J. Köhler (TLS Tautenburg, Alemania); S. Desidera (INAF Observatorio Astronómico de Padua, Italia [INAF Padova]); R. Gratton (INAF Padova); C. Lazzoni (INAF Padova; YEMS); S. Petrus (Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, EE. UU.; YEMS); F. Rodler (ESO Chile); J. Smoker (ESO Chile); V. D'Orazi (Departamento de Física, Universidad de Romer Tor Vergate, Italia; INAF Observatorio Astronómico de Roma, Italia); I. Carleo (INAF Padua); I. Giovannini (Departamento de Física y Astronomía, Universidad de Estudios de Padua, Italia; Diego Portales; INAF Padua; YEMS).

El Observatorio Europeo Austral (ESO) pone a disposición de la comunidad científica mundial los medios necesarios para desvelar los secretos del Universo en beneficio de todos. Diseñamos, construimos y operamos observatorios de vanguardia basados en tierra -utilizados por la comunidad astronómica para abordar preguntas emocionantes y difundir la fascinación por la astronomía- y promovemos la colaboración internacional en astronomía. Establecida como organización intergubernamental en 1962, hoy ESO cuenta con el apoyo de 16 Estados Miembros (Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza), junto con Chile, país anfitrión, y con Australia como socio estratégico. La sede de ESO y su planetario y centro de visitantes, el ESO Supernova, se encuentran cerca de Múnich (Alemania), mientras que el desierto chileno de Atacama, un lugar maravilloso con condiciones únicas para observar el cielo, alberga nuestros telescopios. ESO opera tres sitios de observación: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope junto con su interferómetro VLTI (Very Large Telescope Interferometer), y telescopios de rastreo como VISTA. También en Paranal, ESO albergará y operará el Cherenkov Telescope Array South, el observatorio de rayos gamma más grande y sensible del mundo. En Chajnantor, junto con socios internacionales, ESO opera ALMA, una instalación que observa los cielos en el rango milimétrico y submilimétrico. En Cerro Armazones, cerca de Paranal, estamos construyendo "el ojo más grande del mundo para mirar el cielo": el Telescopio Extremadamente Grande de ESO (ELT, Extremely Large Telescope). Desde nuestras oficinas en Santiago (Chile), apoyamos el desarrollo de nuestras operaciones en el país y nos comprometemos con los socios chilenos y con la sociedad chilena.

Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.

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