sábado, 7 de marzo de 2026

Una estrella 1.500 veces más grande que el Sol acaba de explotar y lo han visto en tiempo real

Una estrella 1.500 veces más grande que el Sol acaba de explotar y lo han visto en tiempo real

Es la primera vez que se puede observar, en directo, los últimos momentos de una estrella antes de convertirse en una supernova.


Juan Scaliter,  28.02.2026 09:48

Una estrella monstruosa (WOH G64), cerca de 1.500 veces más grande que nuestro Sol, ha sufrido un colapso espectacular que los científicos han observado directamente desde la Tierra. [...] En este caso WOH G64, a unos 160.000 años luz, era una hipergigante roja, un tipo de estrella extremadamente masiva y luminosa que se encuentra en las fases finales de su vida. [...] Las hipergigantes rojas son escasas en la galaxia y viven rápido y mueren jóvenes en términos cósmicos: consumen su combustible nuclear de forma tan intensa que su vida útil es breve se reduce a una decena de millones de años, mientras que las similares a nuestro Sol, se extiende unos 10.000 millones de años. Pero lo que ha hecho único este caso es que los astrónomos han captado el momento mismo en que esta estrella enorme empezó a colapsar y a dispersar su material al espacio, una fase que puede preceder a una supernova o a otros tipos de explosiones estelares de alta energía. Y lo hemos visto. En directo. [...]
En el proceso, la estrella genera y expulsa elementos pesados (hierro, oro, plata) que no se forman en ambientes tranquilos como el de nuestro Sol. Estos elementos son parte de los materiales que, miles de millones de años después, forman planetas, lunas y hasta componentes de la vida. En ese sentido, las explosiones estelares son las fábricas del universo.

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viernes, 6 de marzo de 2026

Científicos descubren un agujero negro a 12.000 millones de años luz que engulle 13 veces por encima del límite físico

Científicos descubren un agujero negro a 12.000 millones de años luz que engulle 13 veces por encima del límite físico

Un cuásar del universo temprano revela un agujero negro de 440 millones de soles que estaría devorando materia a 13 veces el límite de Eddington


Raquel Díaz, 5 marzo 2026 - 12:50h

En astronomía, los agujeros negros supermasivos del universo temprano siguen siendo uno de los grandes quebraderos de cabeza. Cada vez que aparece uno demasiado masivo y demasiado joven, obliga a revisar cuánto de “límite” tenían de verdad nuestros límites teóricos. Eso es precisamente lo que ha ocurrido con ID830, un cuásar observado a z = 3,4, es decir, tal como era hace unos 12.000 millones de años, cuando el cosmos tenía apenas una fracción de su edad actual. El equipo internacional que lo ha estudiado, con datos del Subaru Telescope y observaciones en varias longitudes de onda, concluye que su agujero negro central tenía ya una masa de alrededor de 440 millones de soles. [...] A partir de su brillo en ultravioleta y rayos X, los autores proponen que el sistema estaría acreciendo materia a unas 13 veces el límite de Eddington. Ese límite no es una pared física imposible de cruzar, sino una referencia teórica: la radiación generada por el gas que cae hacia el agujero negro debería empujar parte de ese material hacia fuera y frenar la entrada de más combustible. No es que el objeto viole las leyes de la física en sí, sino que parece estar en un régimen super-Eddington extremo, algo que los modelos contemplan de forma transitoria, pero no con demasiados ejemplos tan claros y tan tempranos.

España crea un nuevo GPS cósmico y logra el mapa más preciso de 13.800 millones de años de historia del universo

España crea un nuevo GPS cósmico y logra el mapa más preciso de 13.800 millones de años de historia del universo

Un equipo del Instituto de Astrofísica de Andalucía y el Instituto de Astrofísica de Canarias presenta GPS+, un modelo que mejora la lectura del universo.


Raquel Díaz, 6 marzo 2026 - 13:26h

La materia oscura no se ve, pero ordena buena parte del universo. Sobre ese esqueleto invisible crecen galaxias, grupos y cúmulos. Por eso, cada mejora en la forma de contar sus halos equivale a afinar el mapa profundo del cosmos. Eso es lo que acaba de presentar un equipo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC): un nuevo marco teórico, llamado GPS+, para describir con más precisión cuántos halos de materia oscura existen en cada época cósmica. Aquí conviene hacer una precisión importante. El llamado “GPS cósmico” no es un instrumento ni un detector nuevo, sino una herramienta matemática. Lo que produce no es un mapa visual directo, sino una descripción estadística de la abundancia de halos. Ese registro recibe en cosmología un nombre muy técnico: función de masa de halos. En la práctica, sirve para estimar cuántas estructuras invisibles hay según su masa y en qué momento de la historia del universo aparecen, crecen o desaparecen.

sábado, 28 de febrero de 2026

REGALADE, el catálogo de galaxias más extenso para la astronomía moderna

REGALADE, el catálogo de galaxias más extenso para la astronomía moderna


NCYT, 27.02.2026

Unos científicos han presentado REGALADE, un catálogo sin precedentes que cubre todo el cielo y reúne cerca de ochenta millones de galaxias. El equipo internacional que lo ha confeccionado ha sido liderado desde el Instituto de Ciencias del Cosmos de la Universidad de Barcelona (ICCUB) y el Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (IEEC). El catálogo marca un punto de inflexión para la astronomía y abre un escenario nuevo que permite a los investigadores explorar eventos cósmicos con un grado de precisión nunca alcanzado hasta ahora. [...] 
Hasta ahora, los catálogos eran incompletos más allá de unos 300 millones de años-luz, dejando así grandes huecos en el mapa del universo cercano. REGALADE llena estos vacíos combinando datos de grandes estudios y limpiándolos mediante datos de la misión Gaia para eliminar estrellas erróneamente clasificadas como galaxias. El resultado es un catálogo de alta pureza e integridad que incluye distancias y medidas de tamaño preciso para todas las galaxias, y masas estelares para la mayoría de ellas.

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viernes, 27 de febrero de 2026

Astrofísicos detectan a 300 millones de años luz una galaxia fantasma formada al 99% de materia oscura

Astrofísicos detectan a 300 millones de años luz una galaxia fantasma formada al 99% de materia oscura

Parece contener solo cuatro cúmulos globulares de estrellas y brilla tenuemente con la luz de solo alrededor de 1 millón de soles


Raquel Díaz, 25 febrero 2026 - 13:38h

En el cúmulo de Perseo, a unos 300 millones de años luz, un equipo ha encontrado una candidata a “galaxia fantasma” tan tenue que, literalmente, casi no está: CDG-2 apenas deja un brillo difuso y, aun así, sus números apuntan a algo extremo. El análisis sugiere que podría estar hecha casi por completo de materia oscura (del orden del 99% o más), lo que la colocaría entre los sistemas más dominados por ese componente invisible que se han descrito hasta ahora. Lo llamativo no es solo el porcentaje, sino cómo se dio con ella. En vez de cazar estrellas -imposible si la luz superficial es mínima-, los astrónomos siguieron el rastro de cúmulos globulares, esas esferas compactas de estrellas viejas que suelen orbitar galaxias y que aguantan mejor el maltrato gravitatorio. La idea: si aparecen cúmulos globulares donde no hay una galaxia evidente, quizá esta esté está ahí, pero escondida a plena vista. En este caso, el anzuelo fueron cuatro cúmulos globulares muy juntos. Al combinar observaciones de Hubble con datos de Euclid y del telescopio Subaru, el equipo logró detectar un halo de luz extremadamente débil alrededor de esos cúmulos, la pista que faltaba para sostener que no eran un grupo aislado, sino el esqueleto luminoso de una galaxia casi despojada. [...] El contraste entre poca luz y mucho potencial gravitatorio es justo lo que delata a la materia oscura.

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Más información: https://www.eltiempo.com/vida/ciencia/astronomos-descubren-con-el-telescopio-hubble-una-galaxia-casi-invisible-y-compuesta-por-un-99-9-por-materia-oscura-3537252

Un equipo con participación del IFCA capta una supernova que permite medir la velocidad a la que se expande el universo

Un equipo con participación del IFCA capta una supernova que permite medir la velocidad a la que se expande el universo

El IFCA está desempeñando un “papel clave” en la obtención y análisis de datos complementarios en esta investigación


elDiario.es Cantabria, 19 de febrero de 2026 - 22:58 h

Un equipo internacional de investigación con participación del Instituto de Física de Cantabria (IFCA) ha captado la imagen de una supernova extraordinariamente luminosa que permite medir la velocidad a la que se expande el universo. [...] Lo más sorprendente es que aparece cinco veces en el cielo. Esto ocurre por un fenómeno llamado lente gravitacional fuerte: dos galaxias situadas entre la supernova y la Tierra curvan su luz y la hacen viajar por distintas trayectorias. Como cada camino tiene una longitud diferente, la luz llega en momentos distintos. Midiendo este retardo temporal entre las cinco imágenes, podemos calcular directamente la velocidad a la que se expande el universo, conocida como constante de Hubble, ha explicado Acebrón. [...] El resultado es la primera imagen en color de alta resolución de este sistema publicada hasta ahora. [...] El equipo continúa trabajando en el análisis detallado del sistema con el objetivo final de medir la expansión del universo utilizando este singular “espectáculo de fuegos artificiales cósmicos”.

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La imagen más grande de su tipo muestra la química oculta en el corazón de la Vía Láctea

La imagen más grande de su tipo muestra la química oculta en el corazón de la Vía Láctea

ESO, 25 de Febrero de 2026

Un equipo de astrónomos y astrónomas ha captado una nueva y sorprendente imagen de la región central de nuestra Vía Láctea, revelando una compleja red de filamentos de gas cósmico con un detalle sin precedentes. Obtenido con ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), este rico conjunto de datos permitirá a la comunidad astronómica profundizar en la vida de las estrellas presentes en la región más extrema de nuestra galaxia, junto al agujero negro supermasivo que hay en su centro.

"Es un lugar de extremos, invisible a nuestros ojos, pero ahora revelado con extraordinario detalle", declara Ashley Barnes, astrónomo del Observatorio Europeo Austral (ESO) en Alemania, que forma parte del equipo que obtuvo los nuevos datos. Las observaciones proporcionan una visión única del gas frío (la materia prima a partir de la cual se forman las estrellas) dentro de la llamada Zona Molecular Central (CMZ por sus siglas en inglés) de nuestra galaxia. Es la primera vez que se explora con tanto detalle el gas frío de toda esta zona.

La región que aparece en la nueva imagen abarca más de 650 años luz. Alberga densas nubes de gas y polvo que rodean el agujero negro supermasivo que hay en el centro de nuestra galaxia. "Es el único núcleo galáctico lo suficientemente cercano a la Tierra como para que lo estudiemos con tanto detalle", afirma Barnes. El conjunto de datos revela la CMZ como nunca antes, desde estructuras de gas de decenas de años luz de diámetro hasta pequeñas nubes de gas alrededor de estrellas individuales.

En concreto, el gas que se estudia con ACES (siglas de ALMA CMZ Exploration Survey, sondeo de exploración de la zona molecular central con ALMA) es gas molecular frío. El sondeo desentraña la intrincada química de la CMZ, detectando docenas de moléculas diferentes, desde las simples, como el monóxido de silicio, hasta las orgánicas más complejas, como el metanol, la acetona o el etanol.

El gas molecular frío fluye a lo largo de filamentos que alimentan grupos de materia a partir de los cuales pueden crecer estrellas. En las afueras de la Vía Láctea sabemos cómo ocurre este proceso, pero dentro de la región central los eventos son mucho más extremos. "La CMZ alberga algunas de las estrellas más masivas conocidas en nuestra galaxia, muchas de las cuales viven rápido y mueren jóvenes, terminando sus vidas en potentes explosiones de supernovas e incluso hipernovas", declara el líder de ACES, Steve Longmore, profesor de astrofísica en la Universidad John Moores de Liverpool (Reino Unido). Con ACES, la comunidad astronómica espera comprender mejor cómo influyen estos fenómenos en el nacimiento de las estrellas y si nuestras teorías de formación estelar se mantienen en entornos extremos.

"Al estudiar cómo nacen las estrellas en la CMZ, también podemos obtener una imagen más clara de cómo crecieron y evolucionaron las galaxias", agrega Longmore. "Creemos que la región comparte muchas características con las galaxias del universo temprano, donde las estrellas se formaban en entornos caóticos y extremos".

Para recopilar este nuevo conjunto de datos, el equipo utilizó ALMA, una instalación operada por ESO y sus socios en el desierto de Atacama, en Chile. De hecho, esta es la primera vez que se escanea un área tan grande con esta instalación, lo que la convierte en la imagen más grande de ALMA. En el cielo, el mosaico (obtenido al unir muchas observaciones individuales, como juntar piezas de un rompecabezas) es tan largo como tres lunas llenas puestas una al lado de la otra.

"Al diseñar el sondeo ya esperábamos un alto nivel de detalle, pero, sinceramente, nos sorprendieron la complejidad y la riqueza reveladas en el mosaico final", declara Katharina Immer, astrónoma de ALMA en ESO, que también forma parte del proyecto. Los datos de ACES se presentan en cinco artículos, ahora aceptados para su publicación en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

"La próxima actualización de sensibilidad de banda ancha de ALMA, junto con el Telescopio Extremadamente Grande de ESO, pronto nos permitirá adentrarnos aún más en esta región, resolviendo estructuras más finas, rastreando químicas más complejas y explorando la interacción entre estrellas, gas y agujeros negros con una claridad sin precedentes", concluye Barnes. "En muchos sentidos, esto no es más que el comienzo".

Información adicional

Esta investigación se presentó en una serie de artículos que presentaban los datos de ACES, y que se publican en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society:

  • Paper I - ALMA Central Molecular Zone Exploration Survey (ACES) I: Overview paper (doi: xxx)
  • Paper II - ALMA Central Molecular Zone Exploration Survey (ACES) II: Continuum imaging (doi: xxx)
  • Paper III - ALMA Central molecular zone Exploration Survey (ACES) III: Molecular line data reduction and HNCO & HCO+ data (doi: xxx)
  • Paper IV - ALMA Central molecular zone Exploration Survey (ACES) IV: Data of the two intermediate-width spectral windows (doi: xxx)
  • Paper V - ALMA Central molecular zone Exploration Survey (ACES) V: CS(2-1), SO 2_3-1_2, CH3CHO 5_(1,4)-4_(1,3), HC3N(11-10) and H40A lines data (doi: xxx)
  • Paper VI - ALMA Central molecular zone Exploration Survey (ACES) VI: ALMA Large Program Reveals a Highly Filamentary Central Molecular Zone (undergoing minor revision, [ArXiV URL])

Los datos estarán disponibles en el Portal Científico de ALMA en https://almascience.org/alma-data/lp/aces.

El equipo internacional de ACES está compuesto por más de 160 científicos que van desde estudiantes de Máster hasta personas jubiladas, que trabajan en más de 70 instituciones en Europa, América del Norte y del Sur, Asia y Australia. El proyecto fue impulsado y dirigido por el investigador principal Steven Longmore (Universidad John Moores de Liverpool, Reino Unido), junto con los co-investigadores principales Ashley Barnes (Observatorio Europeo Austral, Alemania), Cara Battersby (Universidad de Connecticut, EE. UU. [Connecticut]), John Bally (Universidad de Colorado Boulder, EE. UU.), Laura Colzi (Centro de Astrobiología, Madrid, España [CdA]), Adam Ginsburg (Universidad de Florida, EE. UU. [Florida]), Jonathan Henshaw (Instituto Max Planck de Astronomía, Heidelberg, Alemania), Izaskun Jiménez-Serra (CdA), J. M. Diederik Kruijssen (COOL), Elisabeth Mills (Universidad de Kansas, EE.UU.), Maya Petkova (Universidad Tecnológica de Chalmers, Suecia), Mattia Sormani (Departamento de Ciencia Aplicada y Tecnología (DiSAT), Universidad de Insubria, Italia e Instituto de Astrofísica Teórica (ITA), Universidad de Heidelberg, Alemania), Robin Tress (Escuela Politécnica Federal de Lausanne, Suiza e ITA, Universidad de Heidelberg, Alemania), Daniel Walker (Nodo del Centro Regional ALMA del Reino Unido, Universidad de Manchester, Reino Unido) y Jennifer Wallace (Connecticut).

Dentro de ACES, el grupo de trabajo de reducción de datos de ALMA está coordinado por Adam Ginsburg, Daniel Walker y Ashley Barnes, e incluye a Nazar Budaiev (Florida); Laura Colzi (CdA); Savannah Gramze (Florida); Pei-Ying Hsieh (Observatorio Astronómico Nacional de Japón, Mitaka, Tokio, Japón); Desmond Jeff (Florida); Xing Lu (Observatorio Astronómico de Shanghái, Academia China de Ciencias, China); Jaime Pineda (Instituto Max-Planck de Física Extraterrestre,  Alemania); Marc Pound (Universidad de Maryland, EE. UU.); y Álvaro Sánchez-Monge (Instituto de Ciencias del Espacio, CSIC, Bellaterra, España; Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña, Castelldefels, España); junto con más de 30 miembros adicionales del equipo que contribuyeron al esfuerzo de reducción de datos.

El conjunto ALMA, (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) es una instalación astronómica internacional fruto de la colaboración entre ESO, la Fundación Nacional para la Ciencia de EE.UU. (NSF, National Science Foundation) y los Institutos Nacionales de Ciencias Naturales de Japón (NINS, National Institutes of Natural Sciences) en cooperación con la República de Chile. ALMA está financiado por ESO en nombre de sus países miembros; por la NSF en cooperación con el Consejo Nacional de Investigación de Canadá (NRC, National Research Council) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (NSTC, National Science and Technology Council) de Taiwán, y por el NINS, en cooperación con la Academia Sínica (AS) de Taiwán y el Instituto de Astronomía y Ciencias Espaciales de Corea (KASI, Korea Astronomy and Space Science Institute). La construcción y operaciones de ALMA están lideradas por ESO en nombre de sus países miembros; por el Observatorio Nacional de Radioastronomía (NRAO, National Radio Astronomy Observatory), gestionado por Associated Universities, Inc. (AUI), en representación de América del Norte; y por el Observatorio Astronómico Nacional de Japón (NAOJ, National Astronomical Observatory of Japan) en representación de Asia Oriental. El Observatorio Conjunto ALMA (JAO, Joint ALMA Observatory) proporciona al proyecto la unificación tanto del liderazgo como de la gestión de la construcción, puesta a punto y operaciones de ALMA.

El Observatorio Europeo Austral (ESO) pone a disposición de la comunidad científica mundial los medios necesarios para desvelar los secretos del Universo en beneficio de todos. Diseñamos, construimos y operamos observatorios de vanguardia basados en tierra -utilizados por la comunidad astronómica para abordar preguntas emocionantes y difundir la fascinación por la astronomía- y promovemos la colaboración internacional en astronomía. Establecida como organización intergubernamental en 1962, hoy ESO cuenta con el apoyo de 16 Estados Miembros (Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza), junto con Chile, país anfitrión, y con Australia como socio estratégico. La sede de ESO y su planetario y centro de visitantes, el ESO Supernova, se encuentran cerca de Múnich (Alemania), mientras que el desierto chileno de Atacama, un lugar maravilloso con condiciones únicas para observar el cielo, alberga nuestros telescopios. ESO opera tres sitios de observación: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope junto con su interferómetro VLTI (Very Large Telescope Interferometer), y telescopios de rastreo como VISTA. También en Paranal, ESO albergará y operará el Cherenkov Telescope Array South, el observatorio de rayos gamma más grande y sensible del mundo. En Chajnantor, junto con socios internacionales, ESO opera ALMA, una instalación que observa los cielos en el rango milimétrico y submilimétrico. En Cerro Armazones, cerca de Paranal, estamos construyendo "el ojo más grande del mundo para mirar el cielo": el Telescopio Extremadamente Grande de ESO (ELT, Extremely Large Telescope). Desde nuestras oficinas en Santiago (Chile), apoyamos el desarrollo de nuestras operaciones en el país y nos comprometemos con los socios chilenos y con la sociedad chilena.

Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.

El nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

Enlaces

 

Contactos

Ashley Thomas Barnes
Astronomical Data Scientist, European Southern Observatory (ESO)
Garching bei München, Germany
Teléfono: +49 89 3200 6729
Correo electrónico: Ashley.Barnes@eso.org

Steven Longmore
Professor of Astrophysics, Astrophysics Research Institute, Liverpool John Moores University
Liverpool, UK
Teléfono: +44 (0)151 231 2929
Correo electrónico: S.N.Longmore@ljmu.ac.uk

Katharina Immer
ALMA Regional Centre Astronomer, European Southern Observatory (ESO)
Garching bei München, Germany
Teléfono: +49 89 3200 6471
Correo electrónico: Katharina.Immer@eso.org

Adam Ginsburg
Associate Professor, Department of Astronomy, University of Florida
Gainesville, FL, USA
Teléfono: +1 352-294-1879

Daniel Walker
Astronomer, UK ALMA Regional Centre Node, University of Manchester
Manchester, UK
Correo electrónico: daniel.walker-2@manchester.ac.uk

Pei-Ying Hsieh
Assistant Professor, National Astronomical Observatory of Japan, Tokyo, Japan
Correo electrónico: pei-ying.hsieh@nao.ac.jp

Xing Lu
Professor, Shanghai Astronomical Observatory, Chinese Academy of Sciences
Shanghai, China

Bárbara Ferreira
ESO Media Manager
Garching bei München, Germany
Teléfono: +49 89 3200 6670
Móvil: +49 151 241 664 00
Correo electrónico: press@eso.org

José Miguel Mas Hesse (Contacto para medios de comunicación en España)
Red de Difusión Científica de ESO y Centro de Astrobiología (CSIC-INTA)
Madrid, Spain
Teléfono: +34 918131196
Correo electrónico: eson-spain@eso.org

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viernes, 20 de febrero de 2026

Detectan un agujero negro que libera hasta 100 billones de veces más energía que la Estrella de la Muerte

Detectan un agujero negro que libera hasta 100 billones de veces más energía que la Estrella de la Muerte

Un agujero negro que parecía haber terminado su festín estelar siguió aumentando su brillo durante años. 


Eugenio M. Fernández Aguilar, 17.02.2026 | 13:00

Un agujero negro supermasivo, situado en el centro de una galaxia a cientos de millones de años luz, ha vuelto a captar la atención de la comunidad astronómica. En 2018 se observó cómo despedazaba una estrella que se acercó demasiado a su horizonte de sucesos, en un fenómeno conocido como evento de disrupción de marea. Estos episodios, en los que la gravedad extrema rompe literalmente una estrella, permiten estudiar cómo se alimentan los agujeros negros y cómo interactúan con su entorno. [...] Con el paso del tiempo, el fenómeno no solo se mantuvo activo, sino que alcanzó niveles de luminosidad extraordinarios. [...] Para hacerse una idea de la magnitud, basta recordar que algunos estallidos cósmicos extremadamente violentos, como ciertos chorros relativistas asociados a agujeros negros, liberan energías similares. De hecho, las comparaciones realizadas en artículos divulgativos indican que, traducido a términos populares, el sistema estaría liberando entre billones y hasta cien billones de veces más energía que la ficticia Estrella de la Muerte de la saga Star Wars. [...] El brillo en radio no ha alcanzado todavía su máximo definitivo. Los modelos sugieren que el pico podría producirse en los próximos años, dependiendo del escenario correcto. Ese momento será crucial para decidir si se trata de un flujo esférico lanzado con retraso o de un chorro relativista observado fuera de eje.

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sábado, 14 de febrero de 2026

Una señal cósmica con 40 millones de veces más energía que el LHC desconcierta a los físicos por un motivo inesperado

Una señal cósmica con 40 millones de veces más energía que el LHC desconcierta a los físicos por un motivo inesperado

Una señal excepcional ha revelado que algo no encaja en la forma habitual de interpretar las partículas más energéticas del cosmos y ha abierto preguntas que la física aún no sabe responder


Eugenio M. Fernández Aguilar, 11.02.2026 | 17:00

Las llamadas partículas de rayos cósmicos ultraenergéticos son núcleos atómicos cargados que viajan por el espacio a velocidades cercanas a la de la luz. Su estudio resulta complicado porque no se pueden producir de forma controlada en laboratorios, y su llegada a la Tierra es extremadamente rara. La mayoría tiene energías muy inferiores a las que pueden alcanzar los aceleradores de partículas construidos por el ser humano. La partícula conocida como Amaterasu pertenece a una categoría excepcional. Fue detectada en 2021 por el experimento Telescope Array, en Estados Unidos, y su energía supera en decenas de millones de veces la de las partículas aceleradas en el Gran Colisionador de Hadrones. Según el propio artículo científico, se trata de “la segunda partícula de mayor energía jamás detectada”, un dato que la convierte en un objeto de estudio casi único. Este nivel de energía no solo es impresionante por sí mismo. Implica que el proceso que aceleró esa partícula tuvo que darse en un entorno astrofísico extremo, capaz de transferir enormes cantidades de energía a un solo núcleo atómico. Identificar ese entorno es uno de los grandes desafíos abiertos de la astrofísica de partículas.

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viernes, 13 de febrero de 2026

Pillada in fraganti: los astrónomos observan por primera vez cómo una estrella se 'devora' a sí misma y se convierte en un agujero negro

Pillada in fraganti: los astrónomos observan por primera vez cómo una estrella se 'devora' a sí misma y se convierte en un agujero negro

En lugar de estallar en una violenta y brillante supernova, una estrella gigante en la galaxia de Andrómeda colapsó en silencio sobre sí misma. El hallazgo resuelve un misterio de décadas, aporta la prueba definitiva de las 'supernovas fallidas' y cambia lo que sabíamos sobre la muerte estelar.


JOSÉ MANUEL NIEVES, 12/02/2026 a las 20:00h.

Igual que los seres vivos (y que el propio Universo), las estrellas nacen, viven y después, inevitablemente, mueren. Y ahora, un equipo internacional de astrónomos acaba de ser testigo de un tipo de muerte estelar cuya existencia se suponía, pero que nadie había observado antes. Han visto cómo una estrella gigante, simplemente, se apagaba. Sin explosiones colosales. Sin el brillo cegador de una supernova. La estrella colapsó directamente para dar a luz a un agujero negro, dejando tras de sí apenas algo de polvo caliente. El hito, recién publicado en 'Science', marca un antes y un después en la astrofísica. Bajo la dirección de Kishalay De, investigador del Instituto Flatiron de la Fundación Simons, los científicos han logrado, en efecto, el registro observacional más completo jamás obtenido de la transformación directa de una estrella en un agujero negro. [...] Catalogada como M31-2014-DS1, la estrella en cuestión se encuentra a unos 2,5 millones de años luz de la Tierra, en 'nuestra vecindad' galáctica. Y durante casi dos décadas tanto los telescopios terrestres como los espaciales han estado registrando su evolución. [...] Para 2022 y 2023, las observaciones de seguimiento con el telescopio espacial Hubble y gigantes terrestres como el Observatorio Keck confirmaron lo increíble. La estrella se había desvanecido. Su luz óptica y en el infrarrojo cercano era diez mil veces (un factor de 104) más débil que antes. Hoy en día, M31-2014-DS1 es indetectable en el espectro visible; sólo un levísimo resplandor rojizo en el infrarrojo medio delata que algo espectacular ocurrió allí.