viernes, 5 de junio de 2026

Descubren lo masiva que puede ser una estrella de neutrones: una cucharadita pesa millones de toneladas y el tiempo se ralentiza

Descubren lo masiva que puede ser una estrella de neutrones: una cucharadita pesa millones de toneladas y el tiempo se ralentiza

Un nuevo estudio resuelve una de las grandes incógnitas de la astrofísica moderna y sugiere que varios objetos “imposibles” podrían ser en realidad agujeros negros disfrazados.


Sergio Parra,  3.06.2026 | 11:37

Un equipo de científicos ha confirmado que una estrella de neutrones no puede superar aproximadamente entre 2,2 y 2,3 veces la masa del Sol sin colapsar y convertirse en un agujero negro. La conclusión, obtenida mediante modelos avanzados de física nuclear y contrastada con observaciones astronómicas recientes, ofrece una de las estimaciones más precisas hasta la fecha sobre el llamado límite de Tolman-Oppenheimer-Volkoff (TOV), una frontera teórica perseguida por los astrofísicos desde hace más de ocho décadas. [...] Como faros cósmicos comprimidos hasta extremos inimaginables, las estrellas de neutrones representan algunos de los objetos más extraños del universo. Y, sin embargo, todavía guardan secretos capaces de desafiar nuestra comprensión de la materia. Las estrellas de neutrones nacen cuando una estrella masiva agota su combustible y explota como supernova. Lo que queda es un núcleo extraordinariamente compacto donde la materia se encuentra en condiciones imposibles de reproducir en laboratorios terrestres. Una sola cucharadita de material de una estrella de neutrones pesaría miles de millones de toneladas en la Tierra. La densidad es tan extrema que los átomos dejan de existir como los conocemos y los protones y electrones se fusionan para formar neutrones.

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Vientos extraños revelan los indicios más consolidados hasta la fecha de actividad magnética en exoplanetas

Vientos extraños revelan los indicios más consolidados hasta la fecha de actividad magnética en exoplanetas


2 de Junio de 2026

Un equipo de astrónomos y astrónomas ha encontrado la evidencia más sólida hasta la fecha de que algunos planetas fuera de nuestro Sistema Solar pueden ser magnéticos. Utilizando el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (VLT de ESO) y el Telescopio Gemini North, el equipo midió la velocidad del viento en siete exoplanetas muy calientes y similares a Júpiter. Las observaciones revelaron que los vientos en estos planetas probablemente están gobernados por campos magnéticos, proporcionando la primera medición robusta del magnetismo en planetas fuera del Sistema Solar.

"Este avance abre una ventana completamente nueva sobre la investigación de exoplanetas. Es la primera vez que podemos comparar los entornos magnéticos de otros mundos — un paso clave para comprender, en última instancia, qué planetas pueden sobrevivir, conservar su agua e incluso, quizás, algún día, albergar vida tal y como la conocemos", declara Julia Seidel, astrónoma del Laboratorio Lagrange (Observatorio de la Costa Azul, Francia) y autora principal del estudio publicado hoy en Nature Astronomy.

El campo magnético terrestre influye en nuestra atmósfera de formas complejas, de ahí que estudiarlo sea un factor clave para entender qué hace que el planeta se mantenga habitable para la vida. Los campos magnéticos también están presentes en otros planetas del Sistema Solar, como Júpiter y Saturno. Sin embargo, durante los últimos 15 años, nadie ha logrado medir directamente la intensidad de los campos magnéticos de los exoplanetas — hasta ahora.

Sin embargo, el equipo no se propuso medir el campo magnético, sino más bien los vientos. Midieron la velocidad del viento en siete exoplanetas que orbitan diferentes estrellas: gigantes gaseosos como Júpiter, pero cada uno acoplado por marea con su estrella anfitriona y muy cerca de ella. Así como siempre vemos solo un lado de la Luna, estos planetas siempre mantienen una cara hacia la estrella, resultando en un lado diurno abrasador y un lado nocturno helado. Esta diferencia de temperatura crea un clima completamente diferente al de nuestro planeta, con vientos extremadamente fuertes. Las velocidades del viento en su muestra oscilaban entre unos 7200 km/h y más de 25 000 km/h; en comparación, los vientos más rápidos medidos en Júpiter alcanzan velocidades de alrededor de 1500 km/h.

"Al principio nos propusimos comprobar si los vientos atmosféricos se comportaban igual en todos los planetas calientes", explica Seidel, que anteriormente fue astrónoma de ESO en Chile. Para sus mediciones, el equipo utilizó datos del  instrumento ESPRESSO instalado en el VLT de ESO, en el desierto chileno de Atacama, y de un instrumento similar instalado en el Telescopio Gemini North, en Hawái (EE. UU.). (El VLT es un telescopio de ESO, mientras que Gemini North es la mitad del Observatorio Internacional Gemini, parcialmente financiado por la Fundación Nacional de Ciencias de EEE. UU. (NSF) y operado por NSF NOIRLab).

Pero cuando observaron cómo variaban las velocidades del viento con la temperatura del planeta, vieron emerger un patrón muy intrigante: cuanto más caliente es el planeta, más lento es el viento. "Esto es totalmente contraintuitivo porque todo lo demás es igual, los planetas calientes tienen más energía para acelerar los vientos. Debe ocurrir algo que ralentice la velocidad del viento para los objetos más calientes", dice el coautor del estudio, Vivien Parmentier, profesor del Laboratorio Lagrange.

El equipo concluyó que la explicación más consistente para este misterio es la presencia de campos magnéticos a nivel planetario, ya que estos campos pueden actuar como freno, ralentizando el movimiento de partículas cargadas en la atmósfera. Por tanto, los datos les permitieron inferir la intensidad del campo magnético en cada uno de los planetas estudiados. Descubrieron que eran comparables en intensidad a los encontrados en nuestro Sistema Solar: aproximadamente cuatro veces más fuertes que Saturno o aproximadamente la mitad de intensos que los de Júpiter.

Además de a los vientos, los campos magnéticos tan fuertes de estos planetas distante podrían influir en otros aspectos: "Aquí en la Tierra, conocemos la belleza de las luces boreales y australes, donde partículas del Sol impactan en nuestro campo magnético y son guiadas hacia los polos, colisionando con gases de la atmósfera para producir coloridos espectáculos de verde, rosa y púrpura", explica la coautora del estudio, Bibiana Prinoth, antes estudiante de doctorado en la Universidad de Lund (Suecia) y ahora astrónoma de ESO en Garching (Alemania). En los exoplanetas estudiados, las auroras impulsadas magnéticamente podrían ser aún más espectaculares. El equipo espera con ilusión la llegada del ELT (Extremely Large Telescope) de ESO, que ayudará a caracterizar no solo grandes exoplanetas similares a Júpiter, sino también otros más pequeños como la Tierra, posiblemente detectando incluso gases que podrían producir auroras en estos mundos distantes. Prinoth concluye: "Me gusta imaginar que algunos de estos mundos tienen un cielo lleno no solo de estrellas, sino de vastas cortinas de luz colorida que bailan sobre un planeta que está mitad en día perpetuo y mitad en noche interminable".

Información adicional

Esta investigación fue presentada en un artículo que aparecerá en Nature Astronomy (doi: )

El equipo está compuesto por Julia V. Seidel (Observatorio Europeo Austral, Santiago, Chile [ESO Chile]; Universidad Costa Azul, Observatorio de la Costa Azul, CNRS, Laboratorio Lagrange, Francia [Lagrange]); Vivien Parmentier (Lagrange); Bibiana Prinoth (Observatorio de Lund, División de Astrofísica, Departamento de Física, Universidad de Lund, Lund, Suecia [LU]; Thea Hood (Lagrange); Nishil Mehta (Lagrange); Brian Thorsbro (Lagrange, LU); Konstantin Batygin (División de Ciencias Geológicas y Planetarias, Instituto Tecnológico de California, EE.UU.); Tristan Guillot (Lagrange); Ragnar van den Broeck (Lagrange); Florian Debras (IRAP, Universidad de Toulouse, Toulouse, Francia); Daniel D. B. Koll (Escuela de Física, Universidad de Pekín); Thaddeus Komacek (Departamento de Física (Física Atmosférica, Oceánica y Planetaria), Universidad de Oxford, Oxford, Reino Unido [Oxford]); Hayley Beltz (Departamento de Astronomía, Universidad de Maryland, College Park, EE. UU.); Emily Rauscher (Departamento de Astronomía y Astrofísica, Universidad de Michigan, MI, EE.UU.); Lorenzo Pino (INAF - Observatorio Astrofísico de Arcetri, Florencia, Italia); Matteo Brogi (Departamento de Física, Universidad de Ferrara, Ferrara, Italia; INAF – Observatorio Astrofísico de Turín, Turín, Italia); Joost P. Wardenier (Departamento de Física, Instituto Trottier de Investigación en Exoplanetas, Universidad de Montreal, Canadá [iREx]); Jacob L. Bean (Departamento de Astronomía y Astrofísica, Universidad de Chicago, Chicago, EE. UU. [Chicago]); Björn Benneke (iREx y Departamento de Ciencias de la Tierra, Planetarias y Espaciales, Universidad de California, Los Ángeles, CA 90095, EE. UU.); Jean-Michel L. B. Desert (Instituto Anton Pannekoek de Astronomía, Universidad de Ámsterdam, Ámsterdam, Países Bajos); Pablo Drake (Lagrange); Siddharth Gandhi (Departamento de Física , Universidad de Warwick, Coventry, Reino Unido y Centro de Exoplanetas y Habitabilidad, Universidad de Warwick, Coventry, Reino Unido); Mark Hammond (Oxford); David Kasper (Chicago); Michael R. Line (Escuela de Exploración de la Tierra y el Espacio, Universidad Estatal de Arizona, Tempe, EE. UU. [SESE]); Elspeth Lee (Centro para el Espacio y la Habitabilidad, Universidad de Berna, Berna, Suiza); Stefan Pelletier (Observatorio Astronómico de la Universidad de Ginebra, Versoix, Suiza); Andreas Seifahrt (Observatorio Internacional Gemini/NSF NOIRLab, Tucson, EE.UU.; Adrien Simonnin (Lagrange); Peter Smith (SESE) y Kevin B. Stevenson (Laboratorio de Física Aplicada de la JHU, Laurel, EE. UU.).

El Observatorio Europeo Austral (ESO) pone a disposición de la comunidad científica mundial los medios necesarios para desvelar los secretos del Universo en beneficio de todos. Diseñamos, construimos y operamos observatorios de vanguardia basados en tierra -utilizados por la comunidad astronómica para abordar preguntas emocionantes y difundir la fascinación por la astronomía- y promovemos la colaboración internacional en astronomía. Establecida como organización intergubernamental en 1962, hoy ESO cuenta con el apoyo de 16 Estados Miembros (Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza), junto con Chile, país anfitrión, y con Australia como socio estratégico. La sede de ESO y su planetario y centro de visitantes, el ESO Supernova, se encuentran cerca de Múnich (Alemania), mientras que el desierto chileno de Atacama, un lugar maravilloso con condiciones únicas para observar el cielo, alberga nuestros telescopios. ESO opera tres sitios de observación: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope junto con su interferómetro VLTI (Very Large Telescope Interferometer), y telescopios de rastreo como VISTA. También en Paranal, ESO albergará y operará el Cherenkov Telescope Array South, el observatorio de rayos gamma más grande y sensible del mundo. En Chajnantor, junto con socios internacionales, ESO opera ALMA, una instalación que observa los cielos en el rango milimétrico y submilimétrico. En Cerro Armazones, cerca de Paranal, estamos construyendo "el ojo más grande del mundo para mirar el cielo": el Telescopio Extremadamente Grande de ESO (ELT, Extremely Large Telescope). Desde nuestras oficinas en Santiago (Chile), apoyamos el desarrollo de nuestras operaciones en el país y nos comprometemos con los socios chilenos y con la sociedad chilena.

Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.

El nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

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Lagrange Laboratory, Observatoire de la Côte d'Azur
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Vivien Parmentier
Lagrange Laboratory, Observatoire de la Côte d'Azur
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sábado, 30 de mayo de 2026

Astrónomos descubren un "giro magnético" gigante dentro de la Vía Láctea

Astrónomos descubren un "giro magnético" gigante dentro de la Vía Láctea


Enrique Luque, 28 may 2026 - 11:17

Los campos magnéticos están por todas partes en el universo. Existen alrededor de planetas, estrellas y galaxias enteras. Sin embargo, son extremadamente difíciles de estudiar porque no pueden observarse directamente como la luz o los objetos físicos. Para detectarlos, los astrónomos deben analizar cómo afectan a partículas cargadas y emisiones de radio que viajan por el espacio.
Gracias a observaciones avanzadas realizadas con radiotelescopios, los investigadores lograron identificar una estructura magnética enorme dentro del disco galáctico de la Vía Láctea. Lo que encontraron fue inesperado: el campo magnético parece estar "retorcido" o deformado de una forma que no encaja completamente con los modelos tradicionales. En lugar de una distribución relativamente ordenada y uniforme, la galaxia parece esconder regiones donde el magnetismo adopta formas gigantescas y complejas. [...]
¿Y a qué podría afectar eso? Pues según los astrónomos a casi todo, desde la formación de estrellas a la propagación de rayos cósmicos. O incluso al movimiento de la materia dentro de la galaxia.

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viernes, 29 de mayo de 2026

El James Webb busca el 'esqueleto' del cosmos y lo que acaba encontrando es una megaestructura oculta desde el amanecer de los tiempos

El James Webb busca el 'esqueleto' del cosmos y lo que acaba encontrando es una megaestructura oculta desde el amanecer de los tiempos

El telescopio espacial James Webb ha trazado el mapa más detallado hasta ahora del esqueleto del cosmos. Una red de filamentos, galaxias y materia oscura que ordena el universo desde sus primeras etapas.

R. Badillo, 25/05/2026 - 07:00

Un nuevo trabajo de investigación, publicado en The Astrophysical Journal, liderado por especialistas de la Universidad de California en Riverside y apoyado en los datos del programa COSMOS-Web, que es el mayor sondeo realizado hasta ahora con el James Webb, ha permitido reconstruir con una precisión inédita cómo las galaxias se han agrupado y transformado durante los últimos 13.000 millones de años, cuando teóricamente se produjo el Big Bang. Lo que aparece en este nuevo mapa no es una estructura rígida, sino una especie de andamiaje cósmico formado por filamentos de gas, regiones vacías, concentraciones de galaxias, cúmulos y grandes láminas de materia oscura que hasta ahora no se conocían y habían permanecido ocultas. Esa arquitectura, conocida como red cósmica, es la mayor estructura identificada en el universo y actúa como guía de la evolución galáctica. El programa COSMOS-Web dedicó 255 horas de observación a una zona continua del cielo con un tamaño aproximado al de tres lunas llenas. Ese esfuerzo ha permitido construir un catálogo público de 164.000 galaxias, incluidas algunas extremadamente tenues, antiguas y de baja masa que antes quedaban fuera del alcance de otros instrumentos.

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viernes, 22 de mayo de 2026

El fenómeno cósmico que dejó atónitos a los astrónomos: un destello tan potente como 10 billones de soles

El fenómeno cósmico que dejó atónitos a los astrónomos: un destello tan potente como 10 billones de soles

El evento, bautizado como Superman, se originó en un agujero negro supermasivo situado a 10.000 millones de años luz de la Tierra y, según los investigadores, fue provocado por la aniquilación de una estrella gigantesca que se hallaba al borde de su propia extinción.


Iago Rodríguez, 17.05.2026 13:52

Los astrónomos han sido testigos de un fogonazo que empequeñece cualquier otro registrado hasta la fecha. En noviembre de 2018, los telescopios del observatorio Palomar, en el sur de California, captaron una señal que al principio no parecía extraordinaria. Cinco años después, al volver a analizar aquellos datos, el equipo liderado por Matthew Graham, profesor de investigación en astronomía del Instituto Tecnológico de California, comprendió que tenía entre manos un hallazgo excepcional. La fuente de aquel brillo, situada a 10.000 millones de años luz de distancia, había alcanzado en su pico máximo una luminosidad equivalente a 10 billones de soles, la más potente y lejana jamás observada procedente de un agujero negro supermasivo. El estudio, publicado en noviembre de 2025 en la revista Nature Astronomy, acaba de ser recuperado y ampliado por la comunidad científica internacional, que sigue asombrada por la magnitud del suceso. El fulgor no provenía de un blazar, como se pensó inicialmente, sino de un núcleo galáctico activo (AGN, por sus siglas en inglés), el motor central de una galaxia que alberga un agujero negro con una masa estimada en 500 millones de veces la del Sol.

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Descubren dos exoplanetas gigantes, uno de ellos más grande que Júpiter y con una densidad tan baja que flotaría en el agua.

Descubren dos exoplanetas gigantes, uno de ellos más grande que Júpiter y con una densidad tan baja que flotaría en el agua.

Orbitan HD114082, una estrella de apenas 15 millones de años mucho más joven que el Sol, mil grados más caliente y casi cuatro veces más luminosa.


Efe, Santa Cruz de Tenerife, 18 mayo 2026 - 19:22

Una colaboración internacional de astrónomos liderada por la Universidad de La Laguna (ULL) y el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha identificado dos planetas enigmáticos y gigantes, uno de los cuales de un radio un 36% mayor que Júpiter y una densidad tan baja que flotaría en el agua. Estos dos exoplanetas enormes pero ligeros orbitan HD 114082, una estrella de apenas 15 millones de años mucho más joven que el Sol (4.600 millones de años), gira 15 veces más rápido, tiene un 28 % más de masa, es mil grados más caliente y casi cuatro veces más luminosa. Sus planetas reciben cerca de 200 veces más luz y calor que Júpiter, detalla el IAC en un comunicado. El estudio, publicado en Astrophysical Journal Letters, ofrece claves sobre cómo se forman los exoplanetas y ayuda a poner en contexto el sistema solar. [...] El interior, un 20% más cerca de su estrella que la Tierra del Sol, es del tamaño de Júpiter. El más externo está a la misma distancia orbital que la Tierra y tiene un radio un 36% mayor que el de Júpiter y una densidad media más de 7,5 veces menor que la del agua, por lo que flotaría en ella.

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NASA y ESA detectan una misteriosa ráfaga de radio solar que duró 19 días y eso es algo que se creía imposible

NASA y ESA detectan una misteriosa ráfaga de radio solar que duró 19 días y eso es algo que se creía imposible

La señal se prolongó entre el 21 de agosto y el 9 de septiembre de 2025. No supuso una amenaza directa para la Tierra, pero sí una advertencia.


R. Badillo, 19/05/2026 - 07:51

Un estudio publicado en The Astrophysical Journal Letters ha descrito una ráfaga de radio inusualmente prolongada. Fue detectada tanto por misiones de la ESA como de la NASA obliga a mirar con más detalle cómo se comporta el entorno magnético del Sol. La señal no procedía de un objeto desconocido ni de una fuente lejana de la galaxia, sino de nuestra propia estrella, situada a unos 150 millones de km de la Tierra. Aun así, su duración sorprendió a los investigadores: el fenómeno se mantuvo activo durante 19 días, una cifra muy superior a los registros previos. Hasta ahora, la ráfaga de radio solar más extensa documentada había durado cinco días. Esta nueva emisión, registrada entre el 21 de agosto y el 9 de septiembre, multiplicó casi por cuatro esa marca y fue observada desde distintos puntos del sistema solar gracias a varias naves científicas. [...] Los científicos la han clasificado como una ráfaga de tipo IV, un fenómeno de radio que, a diferencia de otros episodios solares, no supone una amenaza directa para la Tierra. Su origen está vinculado a electrones atrapados por campos magnéticos en la corona solar, capaces de generar ondas de radio que se propagan por el espacio.

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sábado, 16 de mayo de 2026

El telescopio James Webb localiza las primeras estrellas del universo

El telescopio James Webb localiza las primeras estrellas del universo

Un equipo internacional de astrónomos, con participación española, está cerca de captar a una de las primeras estrellas del universo.


Rafael Bachiller, 10 mayo 2026 - 14:19

Las primeras estrellas del universo debieron de nacer cuando habían transcurrido tan solo unos pocos cientos de millones de años tras el Big Bang. Deberían estar constituidas exclusivamente por hidrógeno y helio, pues los elementos más pesados que hoy existen se han formado principalmente en el núcleo de las estrellas (no fueron creados en el Big Bang). Estas estrellas se conocen como "Población III" para diferenciarlas de la Población I, que son estrellas como el Sol abundantes en los brazos de las galaxias espirales, y de la Población II, estrellas algo más jóvenes que las anteriores, con menos metales, abundantes en los bulbos de las galaxias. Estas primeras estrellas debieron de ser muy masivas, varios cientos de veces más masivas que el Sol, y debieron de jugar un papel muy importante en la reionización del universo, terminando así con la edad oscura cosmológica inicial. A causa de su importancia, los astrónomos llevan décadas tratando de localizar alguna de estas estrellas de Población III, tan primitivas que deben encontrarse a grandísimas distancias cosmológicas, es decir, con desplazamientos hacia el rojo de valores muy altos. Además, al ser tan masivas, debieron vivir muy poco tiempo: habrían explotado como supernovas al cabo de unos millones de años, dejando una gran población de agujeros negros. [...] La peculiar protogalaxia que se acaba de identificar, irregular y muy pequeña, parece carecer de elementos pesados. Tan solo se detecta en ella hidrógeno y helio. Los astrónomos la han bautizado como Hebe. [...] Las estrellas que iluminan esta protogalaxia deberían haberse formado a partir del material prístino del Big Bang. Pero las estrellas no se observan directamente, y es que estos astros de Población III emiten su energía principalmente en el ultravioleta lejano. El gas presente en el medio intergaláctico absorbe muy eficientemente estos fotones y no les deja llegar a nuestros telescopios. En resumen, estamos ante un resultado sumamente estimulante, sin duda una de las observaciones más convincentes hasta la fecha sobre la existencia de estrellas de Población III.

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El Hubble de la NASA revela una gigantesca y caótica zona de formación planetaria como nunca antes se había visto

El Hubble de la NASA revela una gigantesca y caótica zona de formación planetaria como nunca antes se había visto

El telescopio Hubble acaba de descubrir una gigantesca y caótica "guardería planetaria" tan extraña que los astrónomos dicen que podría cambiar nuestra forma de pensar sobre la formación de los planetas



Equipo de la misión Hubble de la NASA, 12 de mayo de 2026

El Hubble ha revelado un disco gigante IRAS 23077+6707 de formación planetaria sin precedentes para los astrónomos. Apodado "El Chivito de Drácula", esta enorme estructura presenta un aspecto turbulento y extrañamente asimétrico, con filamentos imponentes visibles solo en un lado. El disco contiene material suficiente para potencialmente crear múltiples planetas gigantes, lo que lo convierte en un fascinante nuevo laboratorio para estudiar cómo nacen los sistemas planetarios. [...] Se extiende a lo largo de casi 400 mil millones de millas, 40 veces el diámetro de nuestro sistema solar. [...] 
Los sistemas planetarios se desarrollan a partir de enormes discos de gas y polvo que rodean a estrellas jóvenes. Con el tiempo, parte de este material cae sobre la estrella, mientras que la materia restante forma gradualmente planetasLos científicos estiman que la masa de IRAS 23077+6707 podría ser entre 10 y 30 veces la de Júpiter, lo que proporcionaría material más que suficiente para la formación de varios planetas gigantes.

viernes, 8 de mayo de 2026

La NASA confirma que la Tierra no orbita alrededor del Sol

La NASA confirma que la Tierra no orbita alrededor del Sol

“Todos los cuerpos de nuestro sistema planetario orbitan en torno a ese centro de masas compartido”, señala la agencia espacial.


Juan Scaliter, 03.05.2026 19:34

Para entenderlo hay que introducir un concepto menos intuitivo que el de órbita: el baricentro. En lugar de imaginar un planeta dando vueltas alrededor de una estrella fija, la física describe un sistema en el que ambos cuerpos giran alrededor de un punto común, determinado por sus masas. Con una masa más del doble que la de todos los demás planetas juntos y 318 veces la de la Tierra, Júpiter ejerce una influencia gravitatoria suficiente como para desplazar el baricentro del sistema solar fuera del propio Sol. En esos momentos, ni siquiera el Sol está exactamente “en el centro” del sistema. La NASA lo explica de forma bastante clara: todos los cuerpos de un sistema orbitan en torno a ese centro de masas compartido, no alrededor de un objeto fijo. Este matiz, aparentemente técnico, cambia la forma en la que entendemos el equilibrio del sistema solar. No hay un centro absoluto e inmóvil, sino un punto dinámico que se desplaza en función de las posiciones relativas de los planetas. El sistema solar, visto así, no es una estructura rígida, sino una red de influencias en constante ajuste. [...] En términos cotidianos, nada cambia: la Tierra sigue describiendo su trayectoria anual, las estaciones siguen marcando el paso del tiempo y el Sol sigue dominando el cielo. Pero a nivel físico, la imagen es más sutil. No orbitamos un punto fijo, sino que participamos en un equilibrio en movimiento. Es una de esas correcciones que no desmontan lo que sabíamos, pero sí lo afinan.

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