Los astrónomos detectan una galaxia infrarroja ultraluminosa que se esconde detrás de un cuásar
El equipo utilizó el radiotelescopio ALMA para estudiar el famoso cuásar Cloverleaf
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Más información: https://www.muyinteresante.com/ciencia/gran-ola-galactica-gaia.html
2 de Octubre de 2025
Un equipo de astrónomos y astrónomas ha identificado un enorme "crecimiento acelerado" en un llamado planeta errante. A diferencia de los planetas de nuestro Sistema Solar, estos objetos no orbitan estrellas, sino que flotan libremente por sí solos. Las nuevas observaciones, realizadas con el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (VLT de ESO), revelan que este planeta que flota libremente está consumiendo gas y polvo de su entorno a una velocidad de seis mil millones de toneladas por segundo. Esta es la mayor tasa de crecimiento jamás registrada para un planeta errante, o un planeta de cualquier tipo, lo que proporciona información valiosa sobre cómo se forman y crecen.
"La gente puede pensar en los planetas como mundos tranquilos y estables, pero con este descubrimiento vemos que los objetos de masa planetaria que flotan libremente en el espacio pueden ser lugares emocionantes", declara Víctor Almendros-Abad, astrónomo del Observatorio Astronómico de Palermo del Instituto Nacional de Astrofísica (INAF, Italia), y autor principal del nuevo estudio.
El objeto recién estudiado, que tiene una masa de cinco a 10 veces la masa de Júpiter, se encuentra a unos 620 años luz de distancia en la constelación de Camaleón. Oficialmente llamado Cha 1107-7626, este planeta errante todavía se está formando y se alimenta de un disco circundante de gas y polvo. Este material cae constantemente sobre el planeta que flota libremente, un proceso conocido como acreción. Sin embargo, el equipo dirigido por Almendros-Abad ahora ha descubierto que la velocidad a la que el joven planeta se está acretando no es constante.
En agosto de 2025, el planeta acretaba unas ocho veces más rápido que unos meses antes, ¡a una velocidad de seis mil millones de toneladas por segundo! "Este es el episodio de acreción más grande jamás registrado para un objeto de masa planetaria", indica Almendros-Abad. El descubrimiento, aceptado para su publicación en The Astrophysical Journal Letters, se realizó con el espectrógrafo X-shooter, instalado en el VLT de ESO, ubicado en el desierto de Atacama, en Chile. El equipo también utilizó datos del Telescopio Espacial James Webb, operado por las agencias espaciales de Estados Unidos, Europa y Canadá, y datos de archivo del espectrógrafo SINFONI, instalado en el VLT de ESO.
"El origen de los planetas errantes sigue siendo una pregunta abierta: ¿son objetos que se forman como estrellas y tienen poca masa o son planetas gigantes expulsados de sus sistemas de origen?", se pregunta el coautor, Aleks Scholz, astrónomo de la Universidad de St. Andrews (Reino Unido). Los hallazgos indican que, al menos algunos planetas errantes, pueden compartir un camino de formación similar al de las estrellas, ya que ya se habían detectado antes estallidos similares de acreción en estrellas jóvenes. Como explica la coautora Belinda Damian, también astrónoma de la Universidad de St. Andrews: "Este descubrimiento difumina la línea entre estrellas y planetas y nos acerca a los primeros períodos de formación de planetas errantes".
Al comparar la luz emitida antes y durante el estallido, el equipo recopiló pistas sobre la naturaleza del proceso de acreción. Sorprendentemente, la actividad magnética parece haber jugado un papel al desencadenar la dramática caída de masa, algo que solo se ha observado antes en las estrellas. Esto sugiere que incluso los objetos de baja masa pueden poseer fuertes campos magnéticos capaces de alimentar tales eventos de acreción. El equipo también descubrió que la química del disco alrededor del planeta cambió durante el episodio de acreción, y que se detectó vapor de agua durante el mismo, pero no antes. Este fenómeno se había detectado en las estrellas, pero nunca en un planeta de ningún tipo.
Los planetas que flotan libremente son difíciles de detectar, ya que son muy débiles, pero el próximo Telescopio Extremadamente Grande (ELT) de ESO podría suponer un gran cambio. Sus potentes instrumentos y su espejo principal gigante permitirán a la comunidad astronómica descubrir y estudiar más de estos planetas solitarios, ayudándoles a comprender mejor hasta qué punto se parecen a las estrellas. Como dice la coautora y astrónoma de ESO, Amelia Bayo: "La idea de que un objeto planetario pueda comportarse como una estrella es impresionante y nos invita a preguntarnos cómo podrían ser los mundos más allá del nuestro durante sus etapas iniciales".
Burst in a Free-Floating Planetary-Mass Object”, publicado en The Astrophysical Journal Letters (doi: 10.3847/2041-8213/ae09a8).
El equipo está compuesto por V. Almendros-Abad (Instituto Nacional de Astrofísica - Observatorio Astronómico de Palermo, Italia); Aleks Scholz (Escuela de Física y Astronomía, Universidad de St. Andrews, Reino Unido [St Andrews]); Belinda Damian (St. Andrews); Ray Jayawardhana (Departamento de Física y Astronomía, Universidad Johns Hopkins, EE. UU. [JHU]); Amelia Bayo (Observatorio Europeo Austral, Alemania); Laura Flagg (JHU); Koraljka Mužić (Instituto de Astrofísica y Ciencias del Espacio, Facultade de Ciencias, Universidad de Lisboa, Portugal); Antonella Natta (Escuela de Física Cósmica, Instituto de Estudios Avanzados de Dublín y University College de Dublín, Irlanda); Paola Pinilla (Laboratorio de Ciencias Espaciales Mullard, University College de Londres, Reino Unido); y Leonardo Testi (Departamento de Física y Astronomía, Universidad de Bolonia, Italia).
El Observatorio Europeo Austral (ESO) pone a disposición de la comunidad científica mundial los medios necesarios para desvelar los secretos del Universo en beneficio de todos. Diseñamos, construimos y operamos observatorios de vanguardia basados en tierra -utilizados por la comunidad astronómica para abordar preguntas emocionantes y difundir la fascinación por la astronomía- y promovemos la colaboración internacional en astronomía. Establecida como organización intergubernamental en 1962, hoy ESO cuenta con el apoyo de 16 Estados Miembros (Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza), junto con Chile, país anfitrión, y con Australia como socio estratégico. La sede de ESO y su planetario y centro de visitantes, el ESO Supernova, se encuentran cerca de Múnich (Alemania), mientras que el desierto chileno de Atacama, un lugar maravilloso con condiciones únicas para observar el cielo, alberga nuestros telescopios. ESO opera tres sitios de observación: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope junto con su interferómetro VLTI (Very Large Telescope Interferometer), y telescopios de rastreo como VISTA. También en Paranal, ESO albergará y operará el Cherenkov Telescope Array South, el observatorio de rayos gamma más grande y sensible del mundo. En Chajnantor, junto con socios internacionales, ESO opera ALMA, una instalación que observa los cielos en el rango milimétrico y submilimétrico. En Cerro Armazones, cerca de Paranal, estamos construyendo "el ojo más grande del mundo para mirar el cielo": el Telescopio Extremadamente Grande de ESO (ELT, Extremely Large Telescope). Desde nuestras oficinas en Santiago (Chile), apoyamos el desarrollo de nuestras operaciones en el país y nos comprometemos con los socios chilenos y con la sociedad chilena.
Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.
El nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.
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Más información: https://www.eltiempo.com/vida/ciencia/la-ciencia-detecta-algo-totalmente-inesperado-un-agujero-negro-colosal-llamado-m87-hay-muchas-dudas-3494547
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Más información: https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/ciencia/2025/09/12/68bffda9e85ece030b8b45b5.html
https://www.larazon.es/ciencia/hallazgo-que-pone-jaque-astronomos-cuasiluna-que-llevaba-decada-escoltando-tierra-que-nadie-diera-cuenta-b30m_2025092168c2c431ca99f73feeeb37a9.html18 de Septiembre de 2025
Un equipo de astrónomos y astrónomas ha utilizado observatorios de todo el mundo, incluido el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (VLT de ESO), para estudiar el asteroide 1998 KY26, revelando que es casi tres veces más pequeño y gira mucho más rápido de lo que se pensaba. El asteroide es el objetivo de la misión extendida Hayabusa2 de Japón para el año 2031. Las nuevas observaciones ofrecen información clave para las operaciones de la misión en el asteroide, a solo seis años del encuentro de la nave espacial con 1998 KY26.
"Descubrimos que la realidad del objeto es completamente diferente a lo que se sabía con anterioridad", declara el astrónomo Toni Santana-Ros, investigador de la Universidad de Alicante (España), quien dirigió un estudio sobre 1998 KY26 publicado hoy en Nature Communications. Las nuevas observaciones, combinadas con datos de radar anteriores, han revelado que el asteroide tiene solo 11 metros de ancho, lo que significa que podría caber fácilmente dentro de la cúpula de la unidad de telescopio del VLT utilizada para observarlo. También gira aproximadamente el doble de rápido de lo que se pensaba: "¡Un día en este asteroide dura solo cinco minutos!", afirma. Los datos anteriores indicaban que el asteroide tenía alrededor de 30 metros de diámetro y completaba una rotación en aproximadamente 10 minutos.
"El menor tamaño y la rotación más rápida que hemos medido ahora harán que la visita de Hayabusa2 sea aún más interesante, pero también aún más desafiante", indica el coautor, Olivier Hainaut, astrónomo de ESO en Alemania. Esto se debe a que la maniobra de aterrizaje, en la que la nave espacial "besa" el asteroide, será más difícil de realizar de lo previsto.
1998 KY26 será el asteroide objetivo final de la nave espacial Hayabusa2 de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA). En su misión original, Hayabusa2 exploró en 2018 el asteroide 162173 Ryugu, de 900 metros de diámetro, enviado de vuelta a la Tierra, en 2020, muestras del asteroide. Con el combustible restante en la nave espacial, se puso en marcha una misión extendida hasta 2031, año en el que se encontrará con 1998 KY26 con la intención de aprender más sobre los asteroides de menor tamaño. Será la primera vez que una misión espacial se encuentre con un pequeño asteroide: todas las misiones anteriores han visitado asteroides con diámetros de cientos o incluso miles de metros.
Santana-Ros y su equipo observaron 1998 KY26 desde tierra para apoyar la preparación de la misión. Debido a que el asteroide es muy pequeño y, por lo tanto, muy débil, estudiarlo requirió esperar un encuentro cercano con la Tierra y usar grandes telescopios, como el VLT de ESO, en el desierto de Atacama (Chile).
Las observaciones revelaron que el asteroide tiene una superficie brillante y probablemente se trate de un trozo sólido de roca, que puede haberse originado de un pedazo de un planeta o de otro asteroide. Sin embargo, el equipo no pudo descartar por completo la posibilidad de que el asteroide esté formado por montones de escombros que se adhieren libremente. "Nunca hemos visto un asteroide de diez metros de tamaño in situ, por lo que realmente no sabemos qué esperar ni qué aspecto tendrá", declara Santana-Ros, quien también está afiliado a la Universidad de Barcelona.
"¡Lo interesante de esta historia es que descubrimos que el tamaño del asteroide es comparable al tamaño de la nave espacial que lo visitará! Y pudimos caracterizar un objeto tan pequeño usando nuestros telescopios, lo que significa que, en el futuro, podemos hacerlo con otros objetos", afirma Santana-Ros. "Nuestros métodos podrían tener un impacto en los planes para la futura exploración de asteroides cercanos a la Tierra o incluso en la minería de asteroides".
"Además, ahora sabemos que podemos caracterizar incluso los asteroides peligrosos más pequeños que podrían impactar en la Tierra, como el que cayó en 2013 cerca de Chelyabinsk, en Rusia, y que era ligeramente más grande que KY26", concluye Hainaut.
Esta investigación se publica en un artículo titulado "Hayabusa2 extended mission target asteroid 1998 KY26 is smaller and rotating faster than previously known", en la revista Nature Communications (doi: 10.1038/s41467-025-63697-4).
El equipo está compuesto por T. Santana-Ros (Departamento de Física, Ingeniería de Sistemas y Teoría de la Señal, Universidad de Alicante, e Instituto de Ciencias del Cosmos (ICCUB), Universidad de Barcelona (IEEC-UB), España); P. Bartczak (Instituto Universitario de Física Aplicada a las Ciencias y a las Tecnologías, Universidad de Alicante, España; Instituto del Observatorio Astronómico, Facultad de Física y Astronomía, Universidad A. Mickiewicz, Polonia [AOI AMU]); K. Muinonen (Departamento de Física, Universidad de Helsinki, Finlandia [Physics UH]); A. Rożek (Instituto de Astronomía, Universidad de Edimburgo, Real Observatorio de Edimburgo, Reino Unido [IfA UoE]); T. Müller (Instituto Max-Planck de Física Extraterrestre, Alemania); M. Hirabayashi (Instituto de Tecnología de Georgia, EE.UU.); D. Farnocchia (Laboratorio de Propulsión a Chorro, Instituto Tecnológico de California, EE.UU. [JPL]); D. Oszkiewicz (AOI AMU); M. Micheli (Centro de Coordinación ESA ESRIN/PDO/NEO, Italia); R. E. Cannon (IfA UoE); M. Brozovic (JPL); O. Hainaut (Observatorio Europeo Austral, Alemania); A. K. Virkki [Física UH]; L. A. M. Benner (JPL); A. Cabrera-Lavers (GRANTECAN e Instituto de Astrofísica de Canarias, España); C. E. Martínez-Vázquez (Observatorio Internacional Gemini/NSF NOIRLab, EE.UU.); K. Vivas (Observatorio Interamericano Cerro Tololo/NSF NOIRLab, Chile).
El Observatorio Europeo Austral (ESO) pone a disposición de la comunidad científica mundial los medios necesarios para desvelar los secretos del Universo en beneficio de todos. Diseñamos, construimos y operamos observatorios de vanguardia basados en tierra -utilizados por la comunidad astronómica para abordar preguntas emocionantes y difundir la fascinación por la astronomía- y promovemos la colaboración internacional en astronomía. Establecida como organización intergubernamental en 1962, hoy ESO cuenta con el apoyo de 16 Estados Miembros (Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza), junto con Chile, país anfitrión, y con Australia como socio estratégico. La sede de ESO y su planetario y centro de visitantes, el ESO Supernova, se encuentran cerca de Múnich (Alemania), mientras que el desierto chileno de Atacama, un lugar maravilloso con condiciones únicas para observar el cielo, alberga nuestros telescopios. ESO opera tres sitios de observación: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope junto con su interferómetro VLTI (Very Large Telescope Interferometer), y telescopios de rastreo como VISTA. También en Paranal, ESO albergará y operará el Cherenkov Telescope Array South, el observatorio de rayos gamma más grande y sensible del mundo. En Chajnantor, junto con socios internacionales, ESO opera ALMA, una instalación que observa los cielos en el rango milimétrico y submilimétrico. En Cerro Armazones, cerca de Paranal, estamos construyendo "el ojo más grande del mundo para mirar el cielo": el Telescopio Extremadamente Grande de ESO (ELT, Extremely Large Telescope). Desde nuestras oficinas en Santiago (Chile), apoyamos el desarrollo de nuestras operaciones en el país y nos comprometemos con los socios chilenos y con la sociedad chilena.
Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.
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