viernes, 12 de septiembre de 2025

Un equipo de astrónomos detecta una misteriosa explosión de rayos gamma, diferente a cualquier otra detectada antes.

Un equipo de astrónomos detecta una misteriosa explosión de rayos gamma, diferente a cualquier otra detectada antes.

9 de Septiembre de 2025

Un equipo de astrónomos y astrónomas ha detectado una explosión de rayos gamma que se repitió varias veces en el transcurso de un día, un evento diferente a todo lo que se había visto antes. Se descubrió que la fuente de la potente radiación estaba fuera de nuestra galaxia y su ubicación fue detectada por el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral. Los estallidos de rayos gamma (GRB, por sus siglas en inglés) son las explosiones más potentes del universo, normalmente causadas por la destrucción catastrófica de estrellas. Pero ningún escenario conocido puede explicar del todo este nuevo GRB, cuya verdadera naturaleza sigue siendo un misterio.

Según Antonio Martin-Carrillo, astrónomo del University College Dublin (Irlanda), y coautor principal de un estudio sobre esta señal (publicado recientemente en The Astrophysical Journal Letters), este GRB es "diferente a cualquier otro visto en 50 años de observaciones de GRB".

Los GRB son las explosiones más energéticas del universo. Se producen en eventos catastróficos, como estrellas masivas que mueren en potentes explosiones o son destrozadas por agujeros negros. Por lo general, duran de milisegundos a minutos, pero esta señal -GRB 250702B [1]- duró aproximadamente un día. Esto es "entre 100 y 1.000 veces más largo que la mayoría de los GRB", declara Andrew Levan, astrónomo de la Universidad de Radboud (Países Bajos), y coautor principal del estudio. 

"Más importante aún, los estallidos de rayos gamma nunca se repiten, ya que el evento que los produce es catastrófico", indica Martin-Carrillo. La alerta inicial sobre este GRB llegó el 2 de julio procedente del Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi, de la NASA. Fermi detectó no una, sino tres ráfagas de esta fuente en el transcurso de varias horas. Posteriormente, también se descubrió que la fuente había estado activa casi un día antes, gracias a los datos obtenidos por la misión Einstein Probe (una misión conjunta del Telescopio espacial de rayos X, de la Academia de Ciencias de China, la Agencia Espacial Europea (ESA) y el Instituto Max Planck de Física Extraterrestre). Nunca antes se había visto un GRB tan largo y repetitivo. 

Estas observaciones proporcionaron tan solo una ubicación aproximada del GRB, que estaba hacia el plano de nuestra galaxia, cargado de estrellas. Por lo tanto, el equipo recurrió al VLT de ESO para identificar la ubicación de la fuente real dentro de esta zona. "Antes de estas observaciones, el sentimiento general en la comunidad era que este GRB debía haberse originado dentro de nuestra galaxia. El VLT cambió del todo ese paradigma", declara Levan.  

Usando la cámara HAWK-I del VLT, se detectaron evidencias de que la fuente podría estar en otra galaxia. Esto se confirmó más tarde gracias a las observaciones del Telescopio Espacial Hubble de la NASA/ESA. "Lo que descubrimos fue mucho más emocionante: el hecho de que este objeto sea extragaláctico significa que es bastante más potente", afirma Martin-Carrillo. El tamaño y el brillo de la galaxia anfitriona sugieren que puede estar ubicada a unos pocos miles de millones de años luz de distancia, pero se necesitan más datos para refinar esta distancia. 

La naturaleza del evento que causó este GRB aún se desconoce. Un posible escenario sería una estrella masiva colapsando sobre sí misma, liberando grandes cantidades de energía en el proceso. "Si se trata de una estrella masiva, es un colapso diferente a todo lo que hemos presenciado antes", declara Levan, ya que en ese caso el GRB habría durado solo unos segundos. Otra posibilidad que podría producir un GRB de un día de duración sería la de una estrella desgarrada por un agujero negro, pero para explicar otras propiedades de la explosión se requeriría que una estrella inusual fuera destruida por un agujero negro aún más inusual. [2] 

Para obtener más información sobre este GRB, el equipo ha estado monitoreando los restos de la explosión con diferentes telescopios e instrumentos, incluido el espectrógrafo X-shooter del VLT y el Telescopio Espacial James Webb, un proyecto conjunto de la NASA, la ESA y la Agencia Espacial Canadiense. Descubrir que esta explosión tuvo lugar en otra galaxia será clave para descifrar qué la causó. "Todavía no estamos seguros de qué produjo este evento, pero con esta investigación hemos dado un gran paso adelante hacia la comprensión de este objeto extremadamente inusual y emocionante", concluye Martin-Carrillo.

Notas

[1] También conocido como GRB 250702BDE. Los GRB se nombran con un número que indica la fecha en que se detectaron, seguido de una letra si se encontró más de una ráfaga ese día. Las ráfagas B, D y E están vinculadas al mismo objeto.

[2] Los autores se inclinan por un escenario en el que una enana blanca fue triturada por un llamado agujero negro de masa intermedia. Una enana blanca es el núcleo pequeño que se enfría lentamente y que queda después de la muerte de una estrella como nuestro Sol. Los agujeros negros de masa intermedia son entre 100 y 100 000 veces más masivos que el Sol. La mayoría de los agujeros negros conocidos tienen masas significativamente mayores o menores que eso, y los agujeros negros de masa intermedia siguen siendo un tipo de objeto poco conocido.

Información adicional

Esta investigación se presentó en el artículo "The day longing, repeating GRB 250702B: A unique extragalactic transient" (doi: https://doi.org/10.3847/2041-8213/adf8e1) publicado en The Astrophysical Journal Letters.  

El equipo está compuesto por A. J. Levan (Departamento de Astrofísica/IMAPP, Universidad de Radboud, Países Bajos [Radboud]); A. Martin-Carrillo (Escuela de Física y Centro de Investigación Espacial, University College Dublin, Irlanda [UCD]); T. Laskar (Departamento de Física y Astronomía, Universidad de Utah, EE.UU.), R. A. J. Eyles-Ferris (Escuela de Física y Astronomía, Universidad de Leicester, Reino Unido [Leicester]);  A. Sneppen (Instituto Niels Bohr, Universidad de Copenhague [NBI] y Centro del Amanecer Cósmico [DAWN], Dinamarca); M. E. Ravasio (Radboud e INAF-Observatorio Astronómico de Brera, Italia [INAF-Brera]); J. C. Rastinejad (Centro de Exploración e Investigación Interdisciplinar en Astrofísica [CIERA] y Departamento de Física y Astronomía, Universidad Northwestern, EE.UU.); J. S. Bright (Astrofísica, Departamento de Física, Universidad de Oxford,  Reino Unido); F. Carotenuto (INAF-Observatorio Astronómico de Roma, Italia [INAF-Roma]); A. A. Chrimes (Agencia Espacial Europea [ESA], Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espacial [ESTEC], Países Bajos; y Radboud); G. Corcoran (UCD), B. P. Gompertz (Escuela de Física y Astronomía e Instituto de Astronomía de Ondas Gravitacionales, Universidad de Birmingham, Reino Unido [UBham]); P. G. Jonker (Radboud), G. P. Lamb (Instituto de Investigación Astrofísica, Universidad John Moores de Liverpool, Reino Unido); D. B. Malesani (NBI y DAWN); A. Saccardi (Universidad Paris-Saclay, Universidad Paris Cité, CEA, CNRS, Francia); J. Sánchez-Sierras (Radboud); B. Schneider (Universidad Aix Marseille, CNRS, CNES, LAM, Francia [amU]); S. Schulze (CIERA); N. R. Tanvir (Leicester); S. D. Vergani (LUX, Observatorio de París, Universidad PSL, CNRS, Universidad de la Sorbona, Francia); D. Watson (NIB y DAWN); J. An (Observatorios Astronómicos Nacionales, Academia de Ciencias de China [NAOC] y Escuela de Astronomía y Ciencias Espaciales, Universidad de la Academia de Ciencias de China, Academia de Ciencias de China, China); F. E. Bauer (Instituto de Alta Investigación, Universidad de Tarapacá, Chile); S. Campana (INAF-Brera); L. Cotter (UCD); J. N. D. van Dalen (Radboud); V. D'Elia (Centro de Datos de Ciencias Espaciales - Agencia Espacial Italiana, Italia); M. De Pasquale (Departamento MIFT, Universidad de Messina, Italia); A. de Ugarte Postigo (amU); Dimple (UBham); D. H. Hartmann (Universidad de Clemson, Departamento de Física y Astronomía, EE.UU.); J. Hjorth (DARK, NIB); L. Izzo (INAF, Observatorio Astronómico de Capodimonte, Italia; y DARK, NIB); P. Jakobsson (Centro de Astrofísica y Cosmología, Instituto de Ciencias, Universidad de Islandia, Islandia);  A. Kumar (Departamento de Física, Royal Holloway - Universidad de Londres, Reino Unido); A. Melandri (INAF-Roma); P. O'Brien (Leicester); S. Piranomonte (INAF-Roma); G. Pugliese (Instituto de Astronomía Anton Pannekoek, Universidad de Ámsterdam, Países Bajos); J. Quirola-Vásquez (Radboud); R. Starling (Leicester); G. Tagliaferri (INAF-Brera); D. Xu (NAOC); y M. E. Wortley (UBham).

El Observatorio Europeo Austral (ESO) pone a disposición de la comunidad científica mundial los medios necesarios para desvelar los secretos del Universo en beneficio de todos. Diseñamos, construimos y operamos observatorios de vanguardia basados en tierra -utilizados por la comunidad astronómica para abordar preguntas emocionantes y difundir la fascinación por la astronomía- y promovemos la colaboración internacional en astronomía. Establecida como organización intergubernamental en 1962, hoy ESO cuenta con el apoyo de 16 Estados Miembros (Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza), junto con Chile, país anfitrión, y con Australia como socio estratégico. La sede de ESO y su planetario y centro de visitantes, el ESO Supernova, se encuentran cerca de Múnich (Alemania), mientras que el desierto chileno de Atacama, un lugar maravilloso con condiciones únicas para observar el cielo, alberga nuestros telescopios. ESO opera tres sitios de observación: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope junto con su interferómetro VLTI (Very Large Telescope Interferometer), y telescopios de rastreo como VISTA. También en Paranal, ESO albergará y operará el Cherenkov Telescope Array South, el observatorio de rayos gamma más grande y sensible del mundo. En Chajnantor, junto con socios internacionales, ESO opera ALMA, una instalación que observa los cielos en el rango milimétrico y submilimétrico. En Cerro Armazones, cerca de Paranal, estamos construyendo "el ojo más grande del mundo para mirar el cielo": el Telescopio Extremadamente Grande de ESO (ELT, Extremely Large Telescope). Desde nuestras oficinas en Santiago (Chile), apoyamos el desarrollo de nuestras operaciones en el país y nos comprometemos con los socios chilenos y con la sociedad chilena.

Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.

El nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

Enlaces

Contactos

Andrew Levan
Department of Astrophysics, Radboud University
Nijmegen, The Netherlands
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Antonio Martin-Carrillo
School of Physics and Centre for Space Research, University College Dublin
Dublin, Ireland
Correo electrónico: antonio.martin-carrillo@ucd.ie

Bárbara Ferreira
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viernes, 5 de septiembre de 2025

El asteroide Bennu contiene polvo estelar más antiguo que el sistema solar

El asteroide Bennu contiene polvo estelar más antiguo que el sistema solar

"Bennu es una cápsula del tiempo del material que había en todo el sistema solar"


Sharmila Kuthunur, 02.09.2025

Los científicos que estudian muestras del asteroide Bennu han descubierto que contiene una notable mezcla de materiales, algunos de los cuales se formaron mucho antes de que existiera el Sol. En conjunto, los hallazgos, descritos en un trío de artículos publicados recientemente, muestran cómo Bennu ha preservado pistas sobre los primeros días de nuestro sistema solar. [...] Las muestras, que fueron recogidas por la nave espacial OSIRIS-REx de la NASA durante un breve pero dramático aterrizaje en Bennu en 2020, contienen polvo que se formó en nuestro sistema solar, materia orgánica del espacio interestelar y polvo de estrellas más antiguo que el propio Sol. Los científicos dicen que estos diminutos granos pueden haber viajado enormes distancias antes de convertirse en parte del asteroide padre de Bennu, un cuerpo mucho más grande que se hizo añicos en una colisión hace millones de años en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter. [...] 
Uno de los estudios, publicado en la revista Nature Astronomy, muestra que el hielo dentro del asteroide progenitor se derritió y reaccionó con el polvo, formando los minerales que ahora componen aproximadamente el 80% de Bennu. Ciertos granos, como el carburo de silicio, presentan características químicas únicas que revelan el tipo de estrellas de las que provienen: estrellas que ya no existen.

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viernes, 29 de agosto de 2025

Los astrónomos descubren un "túnel interestelar" que conecta nuestro sistema solar con otras estrellas

Los astrónomos descubren un "túnel interestelar" que conecta nuestro sistema solar con otras estrellas


Por Eric Ralls, Redactor de Earth.com 17.08.2025

A menudo, la gente piensa que nuestro sistema solar consiste en unos pocos planetas y un montón de espacio vacío. Sin embargo, nuevas observaciones sugieren que hemos estado viviendo dentro de una región caliente y menos densa, y que incluso puede haber un extraño canal cósmico que nos conecta con estrellas distantes. Tras años de un cuidadoso mapeo, un nuevo análisis revela lo que parece ser un canal de plasma caliente de baja densidad que se extiende desde nuestro sistema solar hacia constelaciones distantes. Astrónomos del Instituto Max Planck lo confirmaron recientemente utilizando datos del instrumento eRosita. [...] Desde hace mucho tiempo, los científicos saben que nuestro sistema solar se encuentra dentro de una región peculiar del espacio llamada Burbuja Caliente Local. Esta área, con un diámetro estimado de unos 300 años luz, se formó como resultado de potentes explosiones estelares llamadas supernovas. [...] Lo que llama la atención es la detección de un canal, o “túnel”, que parece extenderse hacia la constelación de Centauro. Esta característica parece atravesar el material caliente, conectando nuestro vecindario con sistemas estelares distantes. Otra vía de este tipo parece conectar con las inmediaciones de Canis Major. Los datos sugieren que podrían ser solo una parte de una red más amplia y ramificada de canales que discurren entre regiones de formación estelar y bolsas de gas caliente.

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La NASA resuelve un misterio de 70 años gracias a su avanzada sonda solar

La NASA resuelve un misterio de 70 años gracias a su avanzada sonda solar

La sonda solar Parker de la NASA ha resuelto un misterio de setenta años al confirmar directamente cómo el Sol libera energía mediante la reconexión magnética. Un avance notable que explica las tormentas capaces de afectar la Tierra.


Esteban García Marcos, 28.08.2025 11:25

La Tierra se enfrenta a fenómenos solares capaces de desestabilizar nuestra infraestructura tecnológica. Las tormentas solares, fruto de la energía del Sol, pueden interrumpir satélites, redes eléctricas y comunicaciones. Comprender su origen es un desafío esencial para nuestra sociedad digital. 
Asimismo, un avance de calado ha sido desvelado. La Sonda Solar Parker (PSP) de la NASA ha confirmado directamente una teoría que ha eludido la verificación durante siete décadas. Este descubrimiento clarifica cómo nuestra estrella libera energía mediante la reconexión magnética, causa de las tormentas que alcanzan nuestro planeta.
Este hallazgo no es solo un hito científico, sino que posee una relevancia crucial para el futuro. Al entender mejor los mecanismos que rigen la actividad solar, los expertos podrán mitigar los efectos adversos de las eyecciones de masa coronal. La misión de la Parker Solar Probe es clave en el programa "Living with a Star" de la NASA.

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Astrónomos descubren qué es lo que está alimentando a las estrellas gigantes en secreto

Astrónomos descubren qué es lo que está alimentando a las estrellas gigantes en secreto

Astrónomos que operan el telescopio ALMA en Chile han desvelado cómo las estrellas de gran masa alcanzan su tamaño, al identificar flujos de gas que actúan como autopistas interestelares para canalizar materia a las estrellas jóvenes.


Esteban García Marcos,  28.08.2025 14:15

La formación de las estrellas más masivas del cosmos, aquellas que superan ocho veces la masa de nuestro Sol, siempre ha representado un desafío para la astrofísica. Estos gigantes celestes se desarrollan con una rapidez asombrosa, liberando potentes vientos estelares y una radiación que, en teoría, debería dispersar el material circundante. [...] Sin embargo, un reciente descubrimiento ofrece una pista de calado para resolver esta paradoja cósmica. Astrónomos han revelado la existencia de vastas "corrientes cósmicas" de gas, a las que se ha bautizado como "autopistas interestelares", capaces de canalizar material directamente hacia estas jóvenes y masivas estrellas. Este hallazgo redefine nuestra comprensión sobre cómo estos astros consiguen acumular tanta materia. [...] El equipo de astrónomos pudo observar de forma directa cómo esta joven estrella estaba siendo alimentada por un mínimo de dos corrientes cósmicas distintas. Una de estas corrientes se conectaba de manera directa con la región central del astro, evidenciando un mecanismo de suministro de material mucho más directo de lo que se había teorizado hasta la fecha. Es un comportamiento que recuerda a auténticas arterias cósmicas. Estos resultados, de calado para la astrofísica, sugieren que las corrientes cósmicas poseen la capacidad de trasladar ingentes volúmenes de gas hacia las regiones de formación estelar. Esto ocurre de manera independiente a la presencia de un disco de acreción.

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viernes, 22 de agosto de 2025

Observan un objeto en el espacio profundo y se dan cuenta de que podría albergar elementos nunca vistos en la Tierra

Observan un objeto en el espacio profundo y se dan cuenta de que podría albergar elementos nunca vistos en la Tierra

El asteroide, que ha sido bautizado como 33 Polyhymnia, contendría elementos químicos que no se muestran en la tabla periódica. Algunos de ellos podrían desafiar las leyes de la física.



R. Badillo, 17/08/2025 - 11:38

Un estudio publicado en la revista The European Astrophysical Journal Plus, el cual ha sido realizado por un equipo de físicos de la Universidad de Arizona, ha planteado una hipótesis revolucionaria: el asteroide 33 Polyhymnia podría contener elementos químicos que no figuran actualmente en la tabla periódica. Esta posibilidad se basa en su inusual densidad de masa, superior incluso a la del osmio, el elemento estable más denso conocido hasta la fecha. [...] Este objeto, según los investigadores, estaría formado por materiales que desafían las leyes de la física tal y como las conocemos. La densidad de Polyhymnia, medida a través de observaciones astronómicas, resulta incompatible con la de cualquier elemento natural o artificial presente en la tabla periódica, incluidos los elementos superpesados sintetizados en laboratorio, como el oganesón, que con sus 118 protones presenta una vida extremadamente corta y comportamiento inestable. [...] Tal posibilidad reabre el debate sobre la existencia de formas de materia desconocidas dentro del sistema solar, fuera del alcance de los experimentos terrestres.

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El telescopio James Webb capta una nueva y diminuta Luna en Urano: 'Una perspectiva diferente del sistema solar'

El telescopio James Webb capta una nueva y diminuta Luna en Urano: 'Una perspectiva diferente del sistema solar'

El hallazgo eleva a 29 el número de satélites naturales del planeta, consolidando a Urano como el que más lunas posee en el sistema solar.



El telescopio espacial James Webb, operado por la NASA, ha detectado una nueva luna en órbita alrededor de Urano, elevando el número total de satélites del planeta a 29. El hallazgo fue posible gracias a observaciones realizadas en febrero de 2025, y el nuevo cuerpo celeste ha sido designado provisionalmente como S/2025 U1, a la espera de su nombre oficial por parte de la Unión Astronómica Internacional (IAU), la entidad responsable de la nomenclatura astronómica a nivel mundial.
La nueva luna, con un diámetro estimado de apenas 10 kilómetros, se convierte en la más pequeña dentro del complejo sistema de lunas internas de Urano. Su tamaño reducido la habría mantenido fuera del alcance de observaciones anteriores, incluida la realizada por la sonda Voyager 2, que sobrevoló el planeta el 24 de enero de 1986. El nuevo satélite se encuentra a una distancia de 56.000 kilómetros del centro de Urano y presenta una órbita casi circular, lo que sugiere, según los científicos, que podría haberse formado cerca de su posición actual. Este detalle contribuye a la hipótesis de que las lunas internas del planeta surgieron dentro de un entorno dinámico y posiblemente caóticoEn total, son 14 las lunas que orbitan en la región más cercana del planeta, situadas por dentro de las lunas mayores como Miranda, Ariel, Umbriel, Titania y Oberón, cuyos nombres provienen de personajes de William Shakespeare y Alexander Pope.
https://elpais.com/ciencia/2025-08-20/descubierta-una-nueva-luna-de-urano-gracias-al-telescopio-espacial-james-webb.htmlhttps://interestingengineering.com/space/uranus-29th-moon-webb-discovery

Dos 'estructuras de hielo' en el centro de nuestra galaxia no deberían existir: son el resultado de un fenómeno insólito

Dos 'estructuras de hielo' en el centro de nuestra galaxia no deberían existir: son el resultado de un fenómeno insólito

Según afirma el equipo investigador, serían restos de formaciones mayores. Parecen indicadores claros de la actividad de Sagitario A*, el agujero negro ubicado en el centro de la Vía Láctea.


R. Badillo, 17/08/2025 - 07:30

Dos gigantescas formaciones de hidrógeno frío han sido detectadas en el centro de la Vía Láctea, en una zona caracterizada por temperaturas extremadamente elevadas. Este hallazgo contradice los modelos actuales de supervivencia de este material y apunta a que el agujero negro supermasivo Sagitario A* podría haber registrado una violenta liberación de energía en un pasado reciente. El descubrimiento se ha realizado con el radiotelescopio Green Bank, ubicado en Virginia Occidental, que ha identificado estas estructuras en el interior de las burbujas de Fermi. Estas formaciones de plasma sobrecalentado se extienden unos 50.000 años luz por encima y por debajo del plano galáctico, lo que convierte a este entorno en uno de los más extremos de nuestra galaxia. A pesar de encontrarse rodeadas por gas que supera el millón de kelvins, las nubes, con diámetros que oscilan entre 13 y 91 años luz, han logrado mantenerse estables, según se explica en el estudio publicado en The Astrophysical Journal Letters. Este hecho solo sería posible si en su origen fueran mucho más grandes, de manera que pudieran resistir la erosión de los intensos vientos galácticos generados por una explosión pasada.

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Exploran la superficie de Plutón y se dan cuenta de que la NASA lleva equivocada desde 2015

Exploran la superficie de Plutón y se dan cuenta de que la NASA lleva equivocada desde 2015

Hasta ahora, se daba por hecho que esta formación fue consecuencia del impacto de un asteroide. Sin embargo, un nuevo estudio pone en duda que ese fuese su origen.


R. Badillo, 18/08/2025 - 05:00

Una formación en la superficie de Plutón ha llevado a los científicos a replantearse lo que se creía desde 2015, cuando la sonda New Horizons sobrevoló el planeta enano.  [...] La depresión de Kiladze no sería el resultado de un choque con otro cuerpo, sino la caldera colapsada de un supervolcán de hielo. Tal estructura se forma cuando una gran erupción expulsa enormes volúmenes de material, debilitando el terreno hasta provocar su hundimiento. Las estimaciones apuntan a que Kiladze pudo expulsar hasta 1.000 kilómetros cúbicos de criomagma, compuesto principalmente por agua helada y compuestos amoniacales, alcanzando distancias superiores a 100 kilómetros. Una potencia comparable a las mayores erupciones de la caldera de Yellowstone en la Tierra. El análisis del material eyectado ha revelado la presencia de un compuesto amoniacado inexistente en otras regiones de Plutón. El amoníaco, al reducir el punto de congelación del agua, habría permitido que el criomagma permaneciera líquido durante más tiempo bajo la superficie, facilitando su ascenso y expulsión. La presencia visible de amoníaco sugiere que la última erupción se produjo en un periodo geológico reciente, posiblemente hace apenas 3 millones de años. De confirmarse, implicaría que Plutón mantiene un núcleo con calor residual suficiente para sostener episodios de criovolcanismo.

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viernes, 1 de agosto de 2025

Una estructura desconocida de 200 años luz de ancho aparece junto al centro de la Vía Láctea: "Nadie sabía que existía"

Una estructura desconocida de 200 años luz de ancho aparece junto al centro de la Vía Láctea: "Nadie sabía que existía"

Al parecer, podría estar jugando un papel clave en el traslado de materia hacia el núcleo de nuestra galaxia. El hallazgo ha sido posible gracias al radiotelescopio Green Bank.


R. Badillo, 31/07/2025 - 16:21

Una reciente investigación publicada en The Astrophysical Journal ha revelado la existencia de una nube molecular gigante, desconocida hasta ahora, que se extiende a lo largo de 200 años luz en una zona poco explorada de la Vía Láctea. Esta formación, bautizada como Midpoint, podría desempeñar un papel clave en el traslado de materia hacia el núcleo galáctico. El hallazgo ha sido posible gracias a las observaciones realizadas con el radiotelescopio de Green Bank, que ha permitido identificar esta estructura compuesta por gas y polvo interestelar. Según los responsables del estudio, su densidad, masa y tamaño confirman que se trata de una nube molecular gigante, un tipo de entorno asociado a la formación de nuevas estrellas. [...] La estructura presenta varias regiones dinámicas, entre ellas densas franjas de polvo que funcionan como canales naturales de transferencia de materia desde el disco de la galaxia hacia su centro. Estos carriles de polvo se comportan como ríos invisibles que arrastran gas y partículas, favoreciendo su concentración en la parte central de la Vía Láctea. Esta transición resulta especialmente valiosa para estudiar las condiciones del gas justo antes de ser absorbido por las zonas más activas de la galaxia.

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